El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) confirmó que el fenómeno de El Niño ya está presente en Colombia, por lo que dejó de ser una posibilidad para convertirse en una realidad.
Ante este panorama, se deben tener en cuenta muchos factores y un aspecto que no se puede pasar por alto es el efecto que tienen las altas temperaturas en las mascotas.
De acuerdo con los expertos, a medida que los meses de verano se hacen más calurosos, largos y extremos, aumenta el riesgo de insolación y de golpes de calor en perros y gatos.
Según la compañía Purina, en su página web, la insolación es más leve que el golpe de calor, pero, de todas maneras, es peligrosa. Si la temperatura está en aproximadamente 40 °C, se considera insolación. Los síntomas incluyen comportamiento inquieto, jadeo, babeo y sudoración en las patas.
El golpe de calor en las mascotas o hipertermia es una afección potencialmente mortal, que se produce cuando el cuerpo del perro o del gato se sobrecalienta debido al esfuerzo físico prolongado o a la exposición a altas temperaturas. Es importante tener presente que lo normal es que la temperatura se ubique entre 37,5 °C y 39 °C.
Algunas señales que indican que se presenta esta situación son cola caída, jadeo excesivo, orejas caídas, salivación en exceso, vómitos y diarrea, desorientación y convulsiones.
Recomendaciones para prevenir golpes de calor
Los expertos recomiendan tener en cuenta estos aspectos:
- Evitar las horas centrales del día: no sacar a pasear al peludo en las horas más calurosas. Los paseos deben realizarse temprano en la mañana o al caer la tarde. Además, es importante elegir zonas verdes para pasear, ya que las áreas urbanas, el asfalto y las aceras retienen más calor.
- Evitar el ejercicio intenso: durante las temperaturas altas es crucial reducir la intensidad y duración de los ejercicios, pues el calor puede agotar rápidamente a la mascota.
- Refrescar con agua: utilizar un pulverizador para rociar a la mascota con agua fresca, especialmente en las patas y el vientre, y asegurarse de que siempre tenga acceso a agua limpia y fresca para beber.
- Espacios ventilados: mantener a la mascota en lugares con buena circulación de aire y evitar dejarla en patios pequeños o terrazas sin sombra. Debe tener donde descansar y protegerse del sol.
- Mantas refrescantes y piscinas para mascotas: estos productos pueden ser útiles para ayudarlas a mantenerse frescas en casa.
- Visitas regulares al veterinario: realizar chequeos regulares, especialmente si el peludo tiene condiciones preexistentes que pueden hacerlo más susceptible al golpe de calor.
- No cortar el pelo en exceso: contrario a la creencia popular, cortar el pelo en exceso no mantendrá fresca a la mascota. El pelo actúa como una protección contra el sol y el calor, formando una cámara de aire que separa la piel del medioambiente.