La campaña Una garra por Venezuela ya comenzó el despliegue de ayudas para los perros y gatos damnificados por los terremotos que afectaron ese país.
La iniciativa articuló a empresas privadas, fundaciones y activistas que se unieron para recolectar donaciones de alimento concentrado y otros insumos, con el objetivo de apoyar de manera directa a las organizaciones que trabajan en terreno en la misión de salvar la vida de los seres sintientes afectados por la tragedia.
Con solo una semana de recolección de donaciones, se recaudaron 62 millones de pesos a través de una Vaki en la que aportaron 617 personas. Esos recursos serán destinados para la logística del transporte de las ayudas, para la compra de medicinas que serán enviadas a los equipos veterinarios que están en terreno y, finalmente, para financiar esterilizaciones masivas una vez finalice la primera fase de esta emergencia.
Los puntos de acopio que se ubicaron en Bogotá, Cali, Miami y Medellín recolectaron más de 50 toneladas de cuido, gracias a las donaciones que entregaron los ciudadanos en las sedes de las tiendas Laika, compañía que se sumó a esa acción humanitaria.
El alimento para perros y gatos está siendo transportado por vía aérea desde Colombia hacia Caracas, gracias al apoyo de Avianca. En terreno ya se han entregado siete toneladas de concentrado. La Fundación Ruta Animal, liderada por la senadora Andrea Padilla, fue clave para articular esos apoyos con las organizaciones protectoras de animales que trabajan en ese país.
El líder de la iniciativa, Camilo Jaramillo, le confirmó a SEMANA que las primeras ayudas ya llegaron a Venezuela. Además, enfatizó que las organizaciones que hacen parte del proyecto se comprometieron a llevar libros contables abiertos con el registro de las donaciones, con el fin de informar cómo fueron destinados los recursos.
Aunque las ayudas para las mascotas venezolanas ya están llegando a la zona de la emergencia, la crisis que afecta a los perros y gatos del país continúa. Los terremotos dejaron animales huérfanos y en condición de calle que ahora necesitan encontrar nuevos hogares.