Muchos dueños de perros han vivido el mismo momento mientras los sacan a dar paseos, apenas encuentran u objeto en el suelo, intentan llevárselo a la boca. Aunque para algunos parece una simple travesura, expertos en comportamiento animal aseguran que este hábito puede tener diferentes explicaciones y, en algunos casos, convertirse en un riesgo para la salud de la mascota.
La Fundación Sr. Perro explicó que este comportamiento no siempre está relacionado con el hambre.
De hecho, puede ser consecuencia de factores como el aburrimiento, la ansiedad, el estrés o la falta de estimulación física y mental.
Cuando un perro no encuentra suficientes actividades para satisfacer sus necesidades, es más probable que explore el entorno utilizando el hocico.
Los especialistas también recuerdan que los cachorros suelen atravesar una etapa en la que muerden casi todo para conocer el mundo y aliviar las molestias causadas por el cambio de dientes.
Sin embargo, si esa conducta no se orienta correctamente mediante juguetes adecuados y entrenamiento, puede mantenerse durante la vida adulta.
Otro aspecto importante es que algunos perros desarrollan una preferencia por ciertos materiales, mientras que otros intentan ingerir prácticamente cualquier cosa que encuentran durante los paseos.
Piedras, plásticos, ramas, papeles e incluso restos de comida abandonados pueden convertirse en un peligro, ya que existe el riesgo de intoxicaciones, lesiones o bloqueos en el sistema digestivo.
La Fundación Sr. perro señala que castigar al animal no suele solucionar el problema, pues por el contrario, puede aumentar los niveles de estrés y empeorar la conducta.
En lugar de eso, se recomienda trabajar en el enriquecimiento ambiental, ofrecer suficiente ejercicio diario y reforzar el aprendizaje mediante técnicas positivas que enseñen al perro a ignorar objetos peligrosos.
Los expertos también aconsejan ir al veterinario cuando el comportamiento aparece de forma repentina o se vuelve constante, pues algunas enfermedades o deficiencias nutricionales podrían influir en este tipo de conductas.
Un diagnóstico hecho a tiempo permite descartar problemas médicos antes de iniciar un plan de modificación del comportamiento.
Además de proteger la salud del animal, evitar que coma objetos encontrados en la calle reduce el riesgo de accidentes que podrían requerir atención veterinaria urgente.
Con paciencia, supervisión y una rutina adaptada a las necesidades del perro, este hábito puede disminuir considerablemente, permitiendo que los paseos sean mucho más seguros y tranquilos para toda la familia.