Para muchas personas los ladridos de los perros pueden parecer un ruido, pero no lo son y, por el contrario, tienen mucha relevancia pues representan la forma principal de comunicación vocal que tienen estos animales.
Estos sonidos cumplen una función esencial para expresar emociones, necesidades y reacciones ante distintas situaciones. A través de sus ladridos, un canino puede alertar, pedir atención, manifestar miedo, entusiasmo o incluso aburrimiento.
Comprender la importancia del ladrido permite interpretar mejor el estado emocional del animal y fortalecer el vínculo de sus tenedores con él. Cada ladrido tiene un significado que depende del contexto, la intensidad y la frecuencia, por lo que no es un comportamiento aleatorio.
Por ello, aprender a reconocer estas señales ayuda a mejorar la convivencia y a responder de manera más adecuada a lo que su mascota intenta comunicar o lo que puede necesitar.
El experto Juan Manuel Linquindoli, etólogo y adiestrador, indica que en la lista de ladridos se encuentra el de excitación que es el que el canino emite en momento de profunda alegría como cuando su amo coge la correa para salir a pasear o cuando llega a casa. Este ladrido se caracteriza por ser rápido, agudo y repetitivo.
Ladrido del juego
Este es considerado uno de los ladridos más comunes y fáciles de identificar y no solo por el sonido en sí, sino por la postura corporal que adopta el animal. Según el experto, se trata de ladridos más agudos y variables, que suelen ir acompañados de movimientos corporales muy definidos. En este caso, la mascota muestra un cuerpo suelto, movimientos amplios y gestos muy dinámicos.
Según la compañía Purina, en su página web, otro ladrido es el que se relaciona con alerta o advertencia. Este se caracteriza por ser fuerte y repetitivo suele indicar que el perro ha detectado algo inusual o una posible amenaza.
También está el ladrido de aburrimiento y se evidencia cuando el perro emite este sonido de forma monótona y constante. Los expertos dicen que este se produce cuando el animal está buscando atención o quiere expresar aburrimiento.
Un ladrido más tiene que ver con la ansiedad. En este caso el sonido es agudo y prolongado con el que la mascota expresa estrés o ansiedad por separación.
También hay ladrido para llamar la atención. Normalmente en este caso empieza con tonos agudos y pueden volverse más graves si el perro se frustra en su propósito de que le presten atención.
En ocasiones, los ladridos para llamar la atención esconden una necesidad que el perro tiene: tiene hambre o necesita salir a hacer sus necesidades. Pero, en otras ocasiones, se trata de un comportamiento aprendido porque, generalmente, obtiene lo que quiere y es la atención de su dueño.