Los gatos son animales de compañía que hacen presencia en muchos hogares y que se caracterizan por ser misteriosos e independientes. Algo muy particular es que alrededor de estos animales se han creado muchos mitos, muchos de los cuales han sido desmentidos por la ciencia.
Ideas como que los gatos siempre caen de pie, que deben tomar leche, que cuando ronronean es porque están felices o que tienen siete vidas son solo algunas de esas creencias. Sin embargo, los estudios han demostrado que muchas de ellas no tienen un soporte científico que las respalde. Aquí algunas.
Los gatos siempre caen de pie: Si bien es cierto que estos animales tienen un reflejo de enderezamiento que les permite girar el cuerpo durante una caída, eso no significa que siempre aterricen sin lesiones. Las caídas desde ventanas o balcones pueden provocar fracturas, traumatismos y otras lesiones graves.
Estos felinos tienen siete vidas: Se trata de una creencia popular sin fundamento científico. Aunque los gatos son ágiles y suelen recuperarse bien de algunos accidentes, son tan vulnerables como cualquier otro animal a enfermedades, intoxicaciones y traumatismos.
La leche es buena para los gatos: Muchos felinos adultos presentan intolerancia a la lactosa porque, al crecer y envejecer, producen menos lactasa, la enzima que digiere el azúcar de la leche, por lo que darles esta bebida puede causar diarrea, vómitos o malestar digestivo.
Los gatos negros dan mala suerte: Este mito tiene un origen cultural e histórico, pero no existe ninguna evidencia que relacione el color del pelaje con la suerte o el comportamiento del animal, aseguran los expertos.
Si un gato ronronea, significa que siempre está feliz. El ronroneo suele asociarse con bienestar, pero también puede aparecer cuando el gato siente dolor, miedo o estrés. Los investigadores creen que esta manifestación cumple diversas funciones, entre ellas la comunicación y el autoconsuelo.
Los gatos esterilizados siempre engordan: Otro de los mitos sobre los michis es que tienden a ganar peso después de la esterilización, pero esto no ocurre en todos los casos, precisa el portal especializado Tienda Animal.
Los gatos no pueden aprender órdenes. La ciencia ha demostrado que estas mascotas son capaces de aprender mediante refuerzo positivo. Pueden responder a su nombre, realizar conductas específicas e incluso resolver problemas, aunque su motivación suele ser diferente a la de los perros.
Los animales de interior no se enferman: Aunque están menos expuestos que los que viven en el exterior, este mito sobre los gatos es falso, pues no están exentos de contraer una enfermedad. Hay varios virus que provocan enfermedades respiratorias que pueden ser transportados por el aire o en la ropa de sus dueños.