Los perros han venido ganando un gran espacio en los hogares del mundo, gracias a la fidelidad y compañía que les ofrecen a sus amos. Sin embargo, una de las recomendaciones de los veterinarios es que no deberían dejarse solos en casa durante mucho tiempo debido a que son mascotas sociales que necesitan interacción, actividad física y estímulos mentales para mantener un buen bienestar.
Aunque algunos perros pueden adaptarse mejor que otros a pasar unas horas solos, es claro que la ausencia prolongada puede generar aburrimiento, estrés o ansiedad por separación.
Cuando un perro pasa demasiado tiempo sin compañía, puede desarrollar comportamientos como ladridos excesivos, destrucción de objetos, hacer sus necesidades dentro de la casa, lamerse compulsivamente o mostrarse inquieto. También puede afectar su salud física si no tiene suficiente oportunidad de moverse, jugar o salir.
Así las cosas, este es un aspecto que los tenedores siempre deben tener en cuenta. Los especialistas aseguran que la cantidad de tiempo que un perro puede permanecer solo varía según aspectos como su edad, raza, personalidad, educación y condición de salud.
Si se tiene en cuenta la raza, algunos perros, como el pastor alemán, suelen tener mayor autonomía y capacidad de adaptación, mientras que otros, como el bichón maltés, pueden ser más sensibles a la separación y verse afectados tanto emocional como físicamente por la falta de compañía.
Los expertos aseguran que los tiempos pueden variar de forma individual, pero la regla general es que los perros adultos no deberían permanecer más de cuatro a seis horas consecutivas solos.
Información de la compañía Purina, en su página web, indica que es importante tener en cuenta, por ejemplo, que estos animales ya con varios años solo pueden aguantar su orina entre seis y ocho horas, por lo que se debe tener esto en cuenta cuando se deja solo. A esto se suma un aspecto importante y es que cuando el dueño esté fuera, debe asegurarse de que el animal siempre tenga acceso a agua potable fresca y limpia.
¿Qué pasa con los cachorros?
En el caso de los cachorros menores de seis meses, no deberían permanecer solos por periodos prolongados; lo recomendable es que no superen las dos horas sin compañía. Para ayudarlos a adaptarse, es conveniente aumentar poco a poco el tiempo de separación, de manera que aprendan a estar tranquilos y se reduzca el riesgo de desarrollar ansiedad.
Cuando sea necesario dejar a un cachorro solo, puede resultar útil acostumbrarlo a una jaula de entrenamiento o a un espacio seguro dentro del hogar. Esto ayuda a prevenir que muerda objetos peligrosos, destruya elementos de la casa o se exponga a accidentes.
Sin embargo, estos no deben utilizarse como confinamiento prolongado: durante el día, lo ideal es que un cachorro no pase más de un par de horas seguidas en una jaula, ya que un uso excesivo puede generarle estrés o incomodidad, además de que le cojan temor.