El terremoto ocurrido en Colombia el 10 de agosto de 2026 volvió a dejar en evidencia que los animales de compañía también son víctimas de las emergencias. El miedo, los ruidos, las vibraciones y la evacuación pueden hacer que perros y gatos escapen, se desorienten o se escondan.

¿Cómo ayudar a las mascotas afectadas por el terremoto del 10 de agosto en Colombia?

Por esto, Diego Alexander Hernández Pulido, docente de Medicina Veterinaria de Uniagraria, experto en gestión del riesgo y atención de animales en situación de desastres, indica que los animales de compañía también requieren nuestro apoyo, por lo que, si luego de este evento, encontramos una mascota aparentemente perdida, debemos garantizar la protección y verificar que el lugar sea seguro.

Después de un terremoto pueden existir réplicas, vidrios rotos, cables eléctricos, estructuras inestables, vehículos en movimiento y otros peligros. Una vez que se pueda garantizar que estamos en una zona segura, se deben seguir las siguientes indicaciones:

  • No perseguir ni intentar atrapar bruscamente al animal. Un perro o gato asustado puede reaccionar huyendo o incluso mordiendo, aunque normalmente sea dócil.
  • Acercarse lentamente, hablar con voz tranquila y evitar movimientos repentinos.
  • Si permite el contacto, comprobar si lleva collar, placa, teléfono de contacto o algún elemento de identificación.
  • Tomarle fotografías y registrar el lugar exacto, la hora y las condiciones en las que fue encontrado.
  • Preguntar a personas cercanas si están buscando al animal.
  • Consultar reportes de mascotas perdidas en redes sociales, grupos comunitarios, veterinarias, refugios y centros de bienestar animal.
  • Si es seguro hacerlo, mantenerlo temporalmente en un sitio protegido, evitando que vuelva a escapar.
  • Si presenta heridas o signos de emergencia, priorizar la atención veterinaria sobre la búsqueda inmediata de sus propietarios.
El perro rescatista cambió una antigua historia de búsqueda por una misión para salvar vidas. Foto: @CarlosFGalan / IG @bomberosbogota

Esta recomendación es especialmente importante después de un sismo, varias familias comienzan a buscar animales que hayan escapado durante las evacuaciones y las autoridades y organizaciones de animales recomiendan verificar si los animales encontrados corresponden a mascotas reportadas como desaparecidas.

Además, indica el experto Diego Alexander Hernández Pulido, docente de Medicina Veterinaria de Uniagraria, que después de un terremoto, un animal puede tener lesiones internas que no sean evidentes a simple vista. Por eso, debe buscarse atención veterinaria urgente si presenta:

  • ​Dificultad para respirar, respiración muy rápida, irregular o superficial.
  • Desorientación extrema o dificultad para mantenerse en pie.
  • ​Sangrado abundante o que no se detiene con presión.
  • ​Encías muy pálidas, blancas, azuladas o grisáceas.
  • ​Pulso muy débil, debilidad extrema o signos compatibles con shock.
  • ​Incapacidad para caminar o utilizar alguna extremidad.
  • ​Dolor intenso, quejidos o reacción exagerada al tocarlo.
  • ​Convulsiones.
  • ​Abdomen muy hinchado o doloroso.
  • ​Heridas profundas, fracturas visibles o huesos expuestos.
  • ​Un objeto incrustado en el cuerpo.
  • ​Quemaduras importantes.
  • ​Vómitos repetidos o sangre en vómito, orina o materia fecal.
  • ​Comportamiento repentinamente muy agresivo, ausente o anormal después de un golpe.
  • El shock puede manifestarse, entre otros signos, mediante alteración del estado mental, pérdida de conciencia, pulso débil y mucosas pálidas, ante esto se requiere atención veterinaria inmediata.

Es importante recordar que, aunque el animal parezca estar bien, no descarta lesiones internas. Después de un trauma importante, lo recomendable es una valoración veterinaria.

Primeros auxilios veterinarios

Si el animal está herido, los primeros auxilios deben tener como objetivo mantener estable la mascota y evitar que la lesión empeore, no reemplazar la atención veterinaria.

Si está sangrando: Aplicar presión directa y constante sobre la herida utilizando gasas o un paño limpio. Si la sangre atraviesa el material, se debe colocar más material encima sin retirar la primera capa. Después debe buscarse atención veterinaria lo antes posible.

Si tiene una herida: Cubrirla con una gasa o material limpio para reducir la contaminación. Si existe un objeto incrustado, no intentar retirarlo. Su extracción puede provocar una hemorragia mayor o agravar una lesión interna.

Si se sospecha una fractura o lesión de columna: Evitar que el animal camine. Mantenerlo lo más inmóvil posible y trasladarlo utilizando una superficie firme o una manta, procurando mantener alineado el cuerpo. No intentar enderezar una extremidad ni manipular una fractura si no se tienen conocimientos para hacerlo.

Mantenerlo tranquilo, abrigado y con el menor movimiento posible, mientras se consigue atención veterinaria. El shock asociado a traumatismos puede ser potencialmente mortal.

Si tiene dificultades para respirar: Mantener despejada la vía respiratoria únicamente si hacerlo es seguro. No introducir los dedos profundamente en la boca de un animal consciente y asustado, porque puede morder por miedo o dolor. Si no respira, las maniobras de reanimación deben realizarse únicamente si la persona conoce la técnica y puede hacerlo sin ponerse en riesgo. La atención de primeros auxilios no sustituye la atención veterinaria.

Perro rescatado de los escombros a raíz del terremoto del 10 de agosto en Colombia. Foto: @felipegomezmotogp

¿Qué cosas no se deben hacer cuando se encuentra una mascota después de un terremoto?

Según Diego Alexander Hernández Pulido, docente de Medicina Veterinaria de UNIAGRARIA, hay varias conductas que pueden poner en riesgo tanto al animal como a la persona:

  • No entrar a una estructura inestable para rescatar un animal sin autorización o sin el equipo adecuado.
  • No perseguir a un perro o gato que está huyendo.
  • No sujetarlo por la fuerza si está muy asustado, herido o agresivo.
  • No asumir que una mascota encontrada está abandonada: puede pertenecer a una familia que la está buscando.
  • No retirar objetos incrustados en heridas.
  • No intentar acomodar huesos o corregir fracturas.
  • No suministrar medicamentos humanos.
  • No provocar el vómito ni administrar sustancias o medicamentos sin indicación veterinaria.
  • No darle grandes cantidades de comida o agua inmediatamente si presenta lesiones graves.
  • No dejarlo suelto nuevamente en la calle.
  • ​No trasladarlo en motocicleta, en el baúl de un automóvil o de una manera que pueda agravar sus lesiones.
  • ​No exponerse a cables eléctricos, incendios, derrumbes o réplicas por intentar rescatarlo.

La recomendación general después de un terremoto es revisar primero los peligros del entorno y mantener a los animales bajo control, ya que los cambios en olores, lugares conocidos y estructuras pueden aumentar su desorientación.

¿Dónde reportar si encuentro una mascota perdida?

Colombia cuenta actualmente con un Protocolo de Atención para los Animales en Situaciones de Emergencia, adoptado por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) mediante la Resolución 1295 del 19 de diciembre de 2024. El protocolo contempla rescate, atención en salud, refugio, alimentación, agua, evaluación de daños y, especialmente, el reencuentro de los animales de compañía con sus propietarios o tenedores.

Por ello, explica Diego Alexander Hernández Pulido, docente de Medicina Veterinaria de Uniagraria, una persona que encuentre un animal después de una emergencia debería utilizar varias vías simultáneamente:

  • Línea 123: Es el principal canal de emergencia, y desde allí pueden activarse las autoridades competentes.
  • Alcaldía y Consejo Municipal/Distrital de Gestión del Riesgo de Desastres: Las autoridades territoriales tienen responsabilidades específicas en la implementación del protocolo nacional. Dependiendo del municipio, la ruta puede involucrar la oficina o dirección de Gestión del Riesgo, la Secretaría de Salud, Ambiente, Gobierno o Bienestar Animal.
  • Policía Nacional – Carabineros y Protección Ambiental: Puede acudirse a la estación de Policía más cercana o reportar mediante el 123. La Policía ha documentado casos recientes en los que sus unidades han prestado primeros auxilios y coordinado la atención veterinaria de animales lesionados.
  • Centros de bienestar animal, refugios y veterinarias locales: Es recomendable informar a los centros de protección animal y clínicas veterinarias de la zona, especialmente si el animal necesita atención médica. También conviene consultar refugios temporales habilitados durante la emergencia.
  • Redes sociales y grupos locales de mascotas perdidas: En una emergencia, esta herramienta puede ser muy efectiva. Se debe publicar una fotografía clara, municipio, barrio, fecha y hora del hallazgo, características físicas y un contacto.
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En Bogotá, el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA) cuenta con una ruta específica para animales en urgencia vital que no tienen un tenedor responsable. El reporte se realiza mediante la Línea 123.

La persona debe evitar exponerse a estructuras inestables y, una vez esté segura, proteger al animal, comprobar si tiene identificación, tomar fotografías, buscar a su familia y reportarlo a las autoridades y organizaciones de protección animal. Si existe una lesión grave, la prioridad debe ser conseguir atención veterinaria.

El terremoto del 10 de agosto demuestra la importancia de incluir a los animales dentro de la respuesta a las emergencias. Además, Colombia ya cuenta con un marco nacional que establece que su rescate, atención veterinaria, alojamiento, alimentación y reunificación con sus familias deben formar parte de la respuesta institucional ante desastres”, puntualizó Diego Alexander Hernández Pulido, docente de Medicina Veterinaria de Uniagraria.