Pepa tiene apenas dos años, es de tamaño mediano y lleva tiempo esperando algo que parece sencillo, pero que todavía no llega: una familia que quiera darle un hogar definitivo. La perrita se caracteriza por ser noble, tranquila y cariñosa, pero, pese a sus esfuerzos por encontrar una oportunidad continúa en busca de una adopción responsable.
Su historia fue compartida por la Fundación Qué Buen Corazón, organización que trabaja por el bienestar de perros y gatos en condición de calle en puerto Colombia y Barranquilla.
Según la entidad, Pepa ya participó en 15 jornadas de adopción y pasó por tres hogares de paso, pero ninguna de esas experiencias terminó en la familia definitiva que tanto espera.
Desde la fundación aseguran que no comprenden porque la perrita todavía no ha encontrado un hogar, especialmente porque la considera una de sus animales “más dulces, cariñosas y tranquilas”. Durante las jornadas, Pepa ha visto como otros perros se encuentran en una familia mientras ella debe regresar nuevamente al refugio.
Aún así, su comportamiento no ha cambiado. Cada vez que aparece una persona nueva, la perrita mantiene su actitud afectuosa y mueve la cola “como si fuera la primera vez”.
Esa reacción, según la organización, demuestra que las experiencias anteriores no le han quitado las ganas de confiar nuevamente en los seres humanos.
Pepa también ha tenido la oportunidad de permanecer en tres hogares de paso. Allí, de acuerdo con la fundación, siempre dejó buenas referencias.
Sin embargo, ninguno de esos lugares terminó convirtiéndose en su casa permanente, por lo que continúo esperando a la persona o familia que decida abrirle las puertas de su hogar.
Actualmente, Pepa está esterilizada, desparasitado y vacunada, condiciones que hacen parte de su proceso de recuperación y preparación para una evento adopción.
La fundación busca que su próximo hogar sea responsable y pueda ofrecerle los cuidados, el cariño y la protección que necesita.
La organización desarrolla labores de rescate, atención médica, esterilización y reubicación de animales en condición de calle. Para continuar con este trabajo, también necesita personas que estén dispuestos a adoptar o brindar hogares de paso a los animales mientras recuperan la confianza.
Por eso, la fundación pidió compartir la historia de Pepa para aumentar sus posibilidades de encontrar una familia. La intención es que su próxima salida de una jornada adopción no termine nuevamente en el refugio.
Las personas interesadas pueden contactar directamente a la fundación y conocer los requisitos del proceso. La organización cuenta con un formulario de adopción en su página web y recibe postulaciones de personas interesadas de diferentes lugares de Colombia.