Las mascotas se han convertido en una gran compañía para muchas personas, quienes comparten a diario momentos especiales y únicos con esos seres que les brindan amor y cariño.
Los dueños establecen unos lazos tan especiales que les hablan a sus animales, los acarician y hasta se despiden de formas particulares cuando salen de casa, algo que convierten en hábito y se vuelve una forma de comunicación muy especial con los peludos.
Los expertos aseguran que aunque la mascota no comprenda necesariamente el significado de las palabras como lo haría una persona, sí puede reconocer el tono de voz, los gestos y las rutinas de su cuidador, por lo que una despedida tranquila y predecible puede ayudar a que el momento de la salida sea más tranquilo, especialmente en animales acostumbrados a determinadas rutinas.
El diario El Español refiere un estudio reciente que encontró una relación entre el hábito de despedirse de las mascotas antes de salir de casa y una mayor expresión de empatía y apego emocional. De acuerdo con los expertos en psicología conductual, este gesto cotidiano puede ir más allá de una simple rutina y reflejar el vínculo afectivo que las personas construyen con sus animales de compañía.
La investigación señala que quienes se toman unos instantes para hablarles, acariciarlos o interactuar con sus perros y gatos antes de salir tienden a mostrar comportamientos más afectuosos y compasivos en sus relaciones con otras personas.
Según los psicólogos, despedirse antes de salir puede ayudar al cuidador a manejar el sentimiento de culpa que puede surgir al dejar a su mascota sola. A su vez, este gesto puede contribuir a que el animal afronte con mayor tranquilidad la ausencia de su humano y, en algunos casos, disminuir las señales asociadas con la ansiedad por separación.
Los especialistas aseguran, además, que los humanos que le dicen adiós a sus perros, gatos u otro animal en casa tienen una mayor capacidad para gestionar emociones propias y ajenas.
De acuerdo con los psicólogos, este comportamiento puede reflejar el lugar que ocupa la mascota dentro del entorno afectivo de su cuidador. Incorporarla en la rutina de salida puede ayudar a hacer más predecible el momento de la separación, algo especialmente importante para perros y gatos que son sensibles a los cambios en sus hábitos cotidianos.
Una despedida breve y tranquila puede convertirse en una especie de aviso para el animal, que puede anticipar que su humano se ausentará y posteriormente regresará, lo que reducirá su incertidumbre durante el tiempo que esté solo.