Cada vez más hogares cuentan con mascotas y los perros son acogidos en muchos de ellos. Sin embargo, estos animales de compañía, fieles y leales a sus dueños, requieren de cuidados que no deben pasarse por alto.
Uno de ellos son las salidas frecuentes, las cuales son indispensables no solo para que hagan sus necesidades biológicas, sino para garantizar su bienestar físico, mental y emocional. Sacarlos de casa es clave para evitar el estrés, prevenir problemas de conducta, quemar energía y permitirles explorar el entorno a través de su olfato.
Precisamente este último aspecto es determinante para los caninos, pues es un hábito determinante para su salud. Para estos animales de compañía, olfatear en el parque es vital porque es su forma de interpretar el mundo.
Los expertos aseguran que a través de su nariz, obtienen información detallada sobre otros animales y personas. Además, procesar estos olores activa circuitos cerebrales que les generan placer, calma y un gran desgaste mental, además de ayudarles a reducir el estrés.
Los especialistas indican que olfatear activa muchas partes del cerebro del perro, liberando la hormona del placer, la dopamina, y promoviendo la relajación, lo que ayuda a reducir sus niveles de ansiedad.
Permitir que estos animales exploren en cada salida favorece su estado de calma y estimula su mente de manera similar a cuando las personas conocen nuevos lugares o viven experiencias diferentes.
Se dice que esta práctica resulta especialmente valiosa para aquellos perros que habitan en entornos urbanos, donde las oportunidades de exploración suelen ser más limitadas que en espacios naturales.
Beneficios de los paseos olfativos
Como ya se mencionó, son diversos los beneficios que obtienen los perros de los paseos olfativos.
De acuerdo con información del sitio web Animals Humane Society, darles a los perros la oportunidad de olfatear puede ser tan enriquecedor como el ejercicio físico y es fundamental para proporcionarles un beneficio integral. Estimular sus sentidos les proporciona una buena estimulación mental, como un ejercicio para el cerebro.
Al igual que un paseo normal, las salidas en las que tienen la posibilidad de olfatear les brindan aire fresco, por lo que una de las recomendaciones es hacer los recorridos de forma pausada con el fin de sacarles mayor provecho.
Los paseos olfativos también ayudan a fortalecer el vínculo del humano con la mascota, pues se trata de tiempo de calidad compartido entre los dos. Prestar atención a sus necesidades únicas, como olfatear, en última instancia, ayuda a fortalecer su relación.