Esta época decembrina es de sumo cuidado para evitar que en enero se dispare el número de contagios de coronavirus y a pesar de que las autoridades sanitarias del país han hecho un especial llamado a que se mantengan todas las medidas de precaución, lo cierto es que en muchos casos esto no ocurre.

Por ejemplo, el famoso ‘Madrugón’ de San Victorino es uno de los puntos preocupantes de Bogotá porque este concentra gran parte del comercio de la ciudad y miles de compradores acceden allí a las compras antes de la celebración de Navidad.

Hasta ese punto las personas acuden en horas de la madrugada porque se encuentra gran variedad de productos y precios bajos. Pero, según lo reportado por el Ojo de la Noche de la emisora Blu Radio, en la madrugada de este miércoles se registraron fuertes aglomeraciones en un momento clave para el país por la circulación, reciéntenme confirmada, de la variante ómicron del coronavirus, la misma que tiene en alerta al mundo.

Es el caso de San Victorino en el centro de Bogotá y los San Andresito ubicados en varios sectores de la ciudad, a donde muchos ciudadanos van en búsqueda de un regalo o de la ropa para estrenar en esta fecha especial a precios más económicos.

Además, muchas personas y comerciantes que están en esta parte del centro de Bogotá no mantienen las medidas de autocuidado para evitar el coronavirus.

Como se sabe, el saliente viceministro de Salud y Protección Social, Luis Alexander Moscoso, afirmó que este mes de diciembre se espera un comportamiento de aumento en los casos de la covid-19 que se registren en Colombia, tal y como sucedió el año pasado en la misma fecha a raíz de las celebraciones de Navidad y Año Nuevo.

El funcionario alertó sobre la importancia de las dosis de refuerzo para mantener un relativo control de los contagios y la transmisibilidad de las variantes del Sars-CoV-2 de cara a las festividades.

La vacunación es clave en esta época decembrina. | Foto: (c) dpa-Zentralbild

“En ese momento no teníamos vacunación, pero hoy podemos tener un comportamiento distinto si logramos alcanzar niveles importantes de inmunización. Todo indica que podremos tener un buen muro de protección, pero aún nos falta”, aseguró Moscoso.

La población de riesgo, es decir, los adultos mayores o con comorbilidades, ha sido la primera llamada a atender la aplicación de las dosis de refuerzo. Esta población, así como las personas no vacunadas, representan hoy en el país la mayoría de casos de mortalidad frente a la covid-19.

Así lo confirma el viceministro, quien detalló los resultados de una observación hecha en Antioquia. “Hicimos un análisis de la mortalidad en Antioquia y encontramos que la mitad que fallecen corresponden a no vacunadas, pero 38 % corresponde a mayores de 60 años con más de seis meses de haber recibido la segunda dosis y que no se aplicaron la dosis de refuerzo”, añadió Moscoso.

Estas dosis de refuerzo dispuestas a través del Plan Nacional de Vacunación podrían ser la clave, según las autoridades, para evitar un aumento descontrolado de los contagios y las complicaciones frente al Sars-CoV-2 y sus variante, como la delta y ómicron.

Esta última aún es materia de estudio debido a su alto nivel de complejidad derivado de las cincuenta mutaciones que presenta.