SEMANA conoció que algunos integrantes de las comisiones económicas del Congreso ya les empezaron a pedir contrataciones a asesores del Gobierno nacional a cambio de votos en la discusión del Presupuesto General de la Nación (PGN).
Hay molestia entre las viejas guardias del Legislativo porque los ministros se han negado a las conversaciones individuales, acostumbradas en el pasado para ajustar los números del PGN y sacar provechos personales. Esta discusión será la primera prueba de fuego del Ejecutivo. La orden del presidente Abelardo De La Espriella es renunciar a la mermelada y a prácticas corruptas con el Congreso.