El presidente Abelardo De la Espriella lanzó un contundente mensaje sobre la política de paz y seguridad de su Gobierno y aseguró que se dieron por terminados los procesos de diálogo y los espacios sociojurídicos con el ELN que habían sido heredados de la Presidencia de Gustavo Petro.
SE ACABÓ LA FALSA PAZ.
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) September 11, 2026
En apenas un mes de gobierno cumplimos nuestra palabra: dimos por terminados todos los procesos de diálogo y espacios sociojurídicos heredados del gobierno anterior con estructuras criminales y terroristas.
Durante cuatro años se gastaron más de $7.000… pic.twitter.com/1SORDJUXou
A través de un mensaje publicado en sus redes sociales, el mandatario resumió su decisión con una frase que marca distancia frente a la estrategia implementada durante los cuatro años anteriores: “Se acabó la falsa paz”.
Según De la Espriella, durante el gobierno anterior se destinaron más de 7.000 millones de pesos al pago de honorarios de voceros, representantes y negociadores vinculados a estos procesos. Para el jefe de Estado, esos recursos no se tradujeron en el debilitamiento de las organizaciones ilegales.

Por el contrario, sostuvo que mientras se desarrollaban los acercamientos con grupos armados y estructuras criminales, estas organizaciones “se fortalecían, desafiaban al Estado y seguían golpeando a los colombianos y a nuestra Fuerza Pública”.
La postura del mandatario supone un giro frente a la política de negociación que marcó la administración anterior y plantea como eje de su estrategia el sometimiento de las estructuras ilegales a la justicia y el fortalecimiento de la acción de la Fuerza Pública.

En ese sentido, De la Espriella fue enfático en señalar que durante su gobierno los integrantes de organizaciones criminales “no tendrán estatus político, contemplaciones ni impunidad”. El mensaje, según el propio presidente, será el de escoger entre dos caminos: el sometimiento a la justicia o enfrentar “toda la fuerza legítima de la República”.
La declaración se produce apenas un mes después del inicio de su administración y representa el cumplimiento de una de las promesas más importantes de campaña de Abelardo De La Espriella frente al manejo de los grupos armados y las organizaciones criminales.

De la Espriella defendió, además, que su concepto de paz debe estar sustentado en la capacidad del Estado para ejercer autoridad y garantizar seguridad. “La paz verdadera se construye con seguridad, autoridad y justicia, no arrodillando al Estado ante los criminales”, afirmó.
Con este pronunciamiento, el mandatario busca dejar claro que su política frente a las organizaciones ilegales estará marcada por el fortalecimiento de la ofensiva estatal y por una línea de cero concesiones frente a quienes continúen delinquiendo.
El mensaje terminó con dos de sus habituales consignas: “¡Firme por la Patria! ¡Viva Cristo Rey!”.
