En su primer día hábil como presidente, el pasado lunes 10 de agosto, Abelardo De La Espriella tuvo que hacerle frente al peor terremoto del siglo XXI en Colombia. Solo habían pasado 48 horas de su posesión cuando le tocó atender la emergencia. De inmediato, viajó a Bogotá, llegó al puesto de mando unificado (PMU) en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) e impartió instrucciones a sus funcionarios.
Varios ministros fueron encargados de acudir personalmente para atender las diferentes zonas de desastre, como lo hicieron el vicepresidente José Manuel Restrepo y el ministro del Interior, Rodrigo Lara. En las primeras 36 horas, De La Espriella ya había recorrido Quibdó, Cali, Pereira, Dosquebradas y Manizales, y desde el primer momento ha mantenido informado al país sobre las dolorosas cifras de la tragedia, las ayudas y la reconstrucción. Se nota un cambio muy positivo en el liderazgo del Gobierno.