Cuatro comunidades indígenas de Mitú, en el departamento del Vaupés, cuentan con nueva infraestructura para acceder al agua mediante sistemas de captación de lluvia, una alternativa que busca responder a las dificultades de abastecimiento en territorios rurales de la Amazonía colombiana.

Gobierno De La Espriella llegó a San Andrés y Providencia anunciando inversiones para vivienda: pondrá 35.000 millones
Ministerio de Vivienda Foto: Ministerio de vivienda

La iniciativa beneficia a 780 personas de Ceima San Pablo, Santa Marta, Trubón y Piracémo, donde fueron instalados equipos para recolectar, tratar y almacenar el recurso hídrico. Las obras representaron una inversión de $4.590 millones, según informó el Ministerio de Vivienda.

El proyecto contempla tanques con capacidad para almacenar hasta 25.000 litros de agua, filtros para su tratamiento y mecanismos de cloración. También incluye depósitos elevados que facilitan la distribución, además de aljibes que funcionan como fuente complementaria de abastecimiento.

Viviendas pueden construirse hasta 50 % más rápido y generar ahorros de hasta 20 % con un sistema constructivo, según Almasa
Ministerio de Vivienda Foto: Ministerio de vivienda

La infraestructura incorpora paneles solares para alimentar los equipos, una característica relevante en zonas donde las condiciones geográficas pueden dificultar el acceso a servicios básicos y el funcionamiento de sistemas convencionales.

Los recursos provinieron principalmente del Presupuesto General de la Nación, que destinó $3.993 millones. El departamento aportó los $597 millones restantes mediante el Sistema General de Participaciones.

Las intervenciones también incluyeron baños y sistemas sépticos para el manejo de aguas residuales, con el propósito de complementar las soluciones de saneamiento en las comunidades beneficiadas.

Ministerio de Vivienda Foto: Ministerio de vivienda

De acuerdo con la cartera de Vivienda, la ejecución se desarrolló en dos etapas: primero se habilitaron los sistemas de Ceima San Pablo y Trubón, y posteriormente se completaron las obras en Santa Marta y Piracémo.

El funcionamiento a largo plazo será determinante para garantizar que estas instalaciones se traduzcan en un acceso continuo al agua.