Un enfrentamiento político se registró en la plenaria del Senado por la presencia del caricaturista Matador, quien pretendía intervenir ante los congresistas. La situación provocó una protesta del Centro Democrático, que pidió no autorizar su participación en el recinto legislativo.

La orden que dio Abelardo De La Espriella contra delincuente que le respondió tras encararlo: “La más dura que haya”

El desacuerdo se originó en los cuestionamientos de esa colectividad contra el caricaturista por lo que calificó como maltrato hacia la primera dama, Ana Lucía Pineda. Los integrantes del partido manifestaron su inconformidad con la posibilidad de que Matador tomara la palabra durante la sesión.

El episodio generó tensión en la plenaria y abrió una discusión sobre la pertinencia de su intervención ante los senadores, en medio de las diferencias políticas que rodean las expresiones públicas del caricaturista.

Reforma pensional queda tal cual la aprobó el Senado; Cámara cumplió orden de la Corte Constitucional
"Ese no es el camino ni tampoco el ejemplo para un señor que se dice ser caricaturista, que es padre de familia. Siento lástima", dice Ana Lucía Pineda sobre Matador. Foto: Fotomontaje SEMANA

La controversia también puso de manifiesto el choque entre el Centro Democrático y Matador, conocido por sus caricaturas y críticas a figuras políticas. En esta ocasión, la discusión se trasladó al escenario legislativo por la solicitud de permitirle intervenir ante la corporación.

Hasta el momento, la información disponible no precisa cuál fue la decisión definitiva de la plenaria sobre la intervención del caricaturista ni permite establecer el alcance completo del enfrentamiento entre los congresistas.