En medio de la campaña electoral, dos casas de Chapinero, en Bogotá, se han convertido en sedes políticas que han pasado de unas causas a otras.
Por un lado, la vivienda ubicada en la calle 48 con carrera Séptima, que causó en su momento polémica porque, según Ángela Benedetti, allí funcionaban las bodegas petristas en 2022, cambió su fachada: antes estaban los rostros de Francia Márquez y Verónica Alcocer y ahora están los de María Fernanda Carrascal y Carolina Corcho, mientras que en 2018 estaban los de Armando Benedetti y Efraín Torres, hijo de Euclides Torres, el contratista del Gobierno Petro.
Asimismo, unas cuadras más adelante, en la carrera Séptima con calle 53, la que era la sede de campaña de Katherine Miranda es ahora la de Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo.