En diálogo con la prensa, el saliente ministro del Interior, Armando Benedetti, aseguró este 20 de julio que se considera un “cadáver político” y que está retirado de la actividad pública. Lo dijo poco antes de la instalación del nuevo Congreso de la República.
El funcionario evitó pronunciarse sobre la nueva legislatura y sobre los movimientos políticos que se desarrollan alrededor del cambio de Gobierno.
“Soy un cadáver político. Estoy retirado”, respondió Benedetti ante las preguntas de los periodistas, con lo que descartó estar participando en negociaciones o alianzas dentro del Legislativo.
“No he hecho comentarios desde mediados de mayo, estoy callado, soy prudente y he madurado más”, reiteró.
Sus declaraciones se conocen en medio de versiones que lo señalaban de estar moviendo influencias en el Congreso, particularmente frente a las decisiones relacionadas con la posesión del presidente electo, Abelardo De La Espriella, prevista para el próximo 7 de agosto.
Benedetti negó tener fuerza política para intervenir en esos asuntos y buscó desmarcarse de cualquier operación legislativa.
El exsenador fue una de las figuras más influyentes del Gobierno de Gustavo Petro y desempeñó cargos como embajador en Venezuela, jefe de Despacho de la Presidencia y ministro del Interior. Su salida coincide con el cierre de la actual administración y el inicio de una nueva etapa política en el país.