El presidente saliente del Senado, Lidio García, le envió una contundente reflexión al presidente Gustavo Petro durante el discurso de despedida este 20 de julio en el Congreso.
Dijo que la democracia abrió las puertas para que cualquier ciudadano pudiera, por la vía de la democracia, llegar a una alta magistratura del Estado como la presidencia de la República. “Esa generosidad, quiero pedírselo, presidente Gustavo Petro, requiere reciprocidad”, afirmó.

Y agregó: “Quien ha tenido la oportunidad de gobernar tiene el deber de proteger esa generosidad. Ningún presidente fortalece las instituciones cuando las desacredita sin pruebas, formula acusaciones sin fundamento o convierte la sospecha permanente en instrumento de confrontación”.
Gustavo Petro, mientras tanto, lo observaba detenidamente, en silencio, desde la mesa principal del Congreso.

Lidio García resaltó que la crítica fortalece la democracia; la descalificación infundada la debilita.
“Las palabras pronunciadas desde la primera magistratura tienen un peso especial: pueden fortalecer la confianza ciudadana o sembrar incertidumbre”, dijo.
A su juicio, Colombia necesita que la voz presidencial contribuya siempre a preservar la legitimidad de las instituciones que hicieron posible la alternancia democrática.

“Observo con preocupación cómo, cuando el país necesita serenidad, comienzan a intensificarse las descalificaciones y enfrentamientos entre sectores que comparten la responsabilidad de dirigir a Colombia. Los ciudadanos observan esas disputas con sorpresa y desilución. Esperan liderazgos, no rivalidades. No agravios, esperan a dirigentes capaces de entender que el momento exige grandeza, generosidad, sentido del país", destacó.
“Vimimos tiempos en que el desacuerdo se convierte en enemistad. La pluralidad no es una debilidad, constituye la escencia misma de una sociedad libre. Ninguna persona, ningún partido, ningún Gobierno posee todas las respuestas”, añadió.
En su discurso, Lidio García dijo que hoy Colombia enfrenta desafíos demasiado grandes para desperdiciar sus energías en enfrentamientos permanentes.
“Hay regiones reclamando inversión, jóvenes que necesitan educación y empleo, comunidades que requieren seguridad y ciudadanos que requieren respuestas completas. Y no dirigentes atrapados en disputas interminables. La ciudadanía espera más sensatez y menos cálculos políticos. Ningún país prospera cuando la confrontación desplaza el objetivo superior de servir al bien común", expresó.
Manifestó que, desde el Congreso, procuraron “ejercer un control político cuando fue necesario. Con el mismo espíritu afronto la nueva etapa que comienza, siempre seré un facilitador de las decisiones que Colombia necesite para avanzar”.

Lidio García, contrario a la posición del presidente Gustavo Petro, reconoció una vez más el éxito de Abelardo De La Espriella en las urnas.
“Mi reconocimiento al presidente electo, Abelardo De La Espriella, he tenido el privilegio de ver su crecimiento personal y público, he visto su disciplina, carácter, sentido del país y una permanente voluntad de convertir las ideas en realidad. Le deseo a él el mayor de los éxitos porque su éxitos será los de toda Colombia”, remató.
