El presidente electo, Abelardo De La Espriella, ha sido enfático en que su posesión debe realizarse en una guarnición militar y no en la Plaza de Bolívar de Bogotá, como es habitual cada cuatro años.
El mandatario electo busca enviar un mensaje de respaldo a las Fuerzas Militares y, por esa razón, ha reiterado que su posesión será fuera de Bogotá.
Como este 20 de julio se instaló el nuevo Congreso de la República, ya comenzaron a conocerse solicitudes para que el Legislativo autorice que la posesión se lleve a cabo fuera de la capital del país.

El representante a la Cámara por el Partido Liberal, Octavio Cardona, radicó una proposición para que el mandatario electo pueda tomar posesión en el lugar que él decida.
“Solicítese a la Cámara de Representantes autorizar que la sesión plenaria prevista para el día 7 de agosto se lleve a cabo por fuera de las instalaciones habituales de la corporación en la ciudad de Bogotá, únicamente en el evento en que el Gobierno nacional entrante disponga que el acto de posesión del presidente de la República, Abelardo De La Espriella, se realice en un lugar distinto a la capital de la República”, dice la proposición.
La Plenaria de la Cámara deberá votar esta solicitud y así se definirá si la posesión se puede hacer en otro lugar diferente a Bogotá.
Además, otros congresistas también presentarán la misma petición en el Senado de la República por lo que es viable que alguna de las dos corporaciones acepte dicha petición.
El pasado 16 de julio la secretaría del Senado de la República resolvió las dudas sobre el cambio del lugar para la posesión presidencial de Abelardo De La Espriella.
Esa oficina respondió a la solicitud de información que había hecho el equipo del empalme del mandatario electo, dando claridades sobre cómo podría modificarse el lugar en el que se desarrollará la ceremonia de investidura del abogado que reemplazará a Gustavo Petro en la Casa de Nariño.

En el oficio se dejó claro que, si bien el Congreso es la sede oficial de la investidura, el Senado y la Cámara de Representantes pueden ponerse de acuerdo para trasladarla a otro lugar.
“Las cámaras tienen la potestad para acordar y decidir el traslado de su sede a otro lugar. Una vez perfeccionado dicho acuerdo, el lugar seleccionado adquiere temporalmente la condición jurídica de sede del Congreso, lo que permite el ejercicio constitucional de sus funciones”, se aclara en el documento de la secretaría general.
Así las cosas, esta misma semana se conocerá la decisión que adopte el Congreso de la República y se espera una solicitud formal por parte del gobierno electo para darle el trámite correspondiente.
