Bogoshorts 24: afiche y convocatorias abiertas
El reconocido festival de cortos bogotano, que proyecta los talentos nacionales hacia muchas otras latitudes y alimenta la escena nacional sirviendo de ventana hacia notables trabajos internacionales, anunció en el BAM detalles clave de su edición 2026, la 24 de su historia. Tendrá lugar entre el 1 y el 8 de diciembre.
Primero, reveló su póster oficial, diseñado por Juan Esteban Duque del estudio MOTTIF, bajo el desarrollo conceptual de Jaime E. Manrique, fundador y director del Universo Bogoshorts, representa a una figura humana convertida en observadora y puente entre la tierra y el cosmos.
Además, el festival quiere “recordarles a realizadores, productores y creadores de todo el mundo que todavía hay tiempo para sumarse a este gran firmamento de historias”. Falta menos de un mes para el cierre de las convocatorias del que será el 24 Bogotá Short Film Festival y del 10º BFM - Bogoshorts Film Market, abiertas hasta el próximo 6 de agosto.
Aún puede aspirar a hacer parte de las competencias oficiales del festival en las categorías de ficción, documental, animación, experimental, videoclip, realidad virtual, corto periodístico y cine de género en F3 - Fanático Freak Fantástico, así como para los diferentes componentes del BFM: In Vitro BFM, Incubadora BFM, Flipbook BFM y, por primera vez, Freak BFM, el nuevo espacio dedicado a los proyectos de terror, fantasía y ciencia ficción.
Crecimiento, preocupaciones y soluciones
En el marco del BAM, una charla reunió productores y directores de cine como Julio César (Uno, James), presidente de la Asociación de Empresas Audiovisuales y Cinematográficas de Medellín y Antioquia (MECA), Cristina Gallego (El Abrazo de la Serpiente, Pájaros de Verano, Los Reyes del Mundo), presidenta de la Asociación de Productores Independientes de Colombia (PI) y Carolina Barrera (Perro come perro, Virus tropical, Cien años de Soledad) presidenta de la Entidad de Gestión Colectiva de Derechos de los Productores Audiovisuales (EGEDA Colombia). Esto para presentar el estudio realizado durante el último año, sobre el impacto y retos de actualización para la Ley 814- de 20023, conocida como la Ley de Cine.
El estudio confirma que la ley ha sido decisiva para el crecimiento del cine colombiano: gracias al Fondo para el Desarrollo Cinematográfico (FDC) y a los beneficios tributarios, el país cuenta hoy con una base de producción que sería difícil sostener sin esta política. Sin embargo, el estudio advierte que ese crecimiento no se ha traducido en empresas productoras financieramente sólidas.
Entre 2015 y 2025 se estrenaron 548 largometrajes colombianos, con picos de 79 estrenos en 2024, muy por encima de los cerca de 2 títulos anuales que se registraban antes de 2003.
El FDC y los beneficios tributarios financiaron el 53,1 por ciento de esas películas, y los beneficios tributarios movilizaron 548.549 millones de pesos, aproximadamente 160 millones de dólares (seis veces más que el FDC- Fondo Para el desarrollo Cinematográfico), consolidándose como un mecanismo eficaz para atraer inversión privada.
El hallazgo más urgente está en el tejido empresarial: solo entre el 25 por ciento de las empresas que han usado el FDC o los beneficios tributarios ha repetido el mecanismo más de unas vez. Es decir que el 75 por ciento de las casas productoras no superan la producción de una película, imposibilitando el mejoramiento y la transferencia de conocimiento.
En promedio, una productora sostiene su operación con apenas 2 personas en nómina, y el cine representa solo el 53,3 por ciento de sus ingresos. Según el estudio, la Ley 814 ha permitido financiar películas, pero no capitalizar a las empresas que asumen el riesgo de producirlas.
A esto se suma que la circulación quedó subfinanciada: en 2023, la participación del cine colombiano en la asistencia total de salas llegó al 1,2 por ciento, el nivel más bajo desde 2010, limitando justamente los ingresos que podrían fortalecer a las productoras.
El estudio (que se compartirá completo a través de las redes de los aliados en las próximas semanas) propone una hoja de ruta de doce estrategias, basada en una encuesta a 27 empresas, entrevistas sectoriales y un benchmark con México, España, Francia y Corea del Sur, para actualizar y complementar los instrumentos vigentes: ampliar la financiación del FDC, optimizar el beneficio tributario, crear instrumentos para distribución y promoción, y reconocer los costos de gestión empresarial como vía urgente para fortalecer la sostenibilidad de las productoras.