Bogotá se prepara para una verdadera avalancha de power metal. Esto pues acogerá la gira 40 Years Anniversary Tour que trae de vuelta a Colombia a los padres indiscutibles del género, Helloween, en una noche que promete ser antológica. El punto de encuentro será el emblemático Movistar Arena, la plaza idónea para acoger la imponente producción de gran formato que acompaña esta celebración de cuatro décadas de historia musical.
Así pues, los asistentes podrán gozar de himnos de alta intensidad como “I Want Out”, “Eagle Fly Free”, “Heavy Metal (Is the Law)” y la épica “Keeper of the Seven Keys”, que siguen siendo los puntos culminantes donde todos los recintos que han acogido a la banda han cantado al unísono cada estrofa.
Lo que hace especialmente atractiva esta cita no es solo el hito cronológico de los 40 años, sino la presencia de la alineación definitiva de la banda. Con la fórmula Pumpkins United consolidada, la agrupación reúne voces y guitarras históricas como Andi Deris, Michael Kiske y Kai Hansen junto a Michael Weikath, Markus Grosskopf, Sascha Gerstner y Daniel Löble. Así pues, el concierto promete un viaje sonoro desde las raíces del speed metal de mediados de los años ochenta (con un disco icónico como Walls of Jericho) hasta sus producciones más recientes.
Aquí se habla de un concierto de entre 2 y 3 horas que abarca desde la furia speed metal de Walls of Jericho (liderada vocalmente por Kai Hansen) hasta los himnos inmortales de Keeper of the Seven Keys I & II (con la deslumbrante voz de Michael Kiske), pasando por la extensa era de los 90 y 2000 con Andi Deris.
Lo qué dice la crítica internacional
Medios especializados en Europa y Estados unidos (entre ellos Melodic Magazine, Sonic Perspectives, The Razor’s Edge, entre otros) coinciden en sus reacciones altamente positivas.
En sus reseñas, destacan lo insólito que resulta tener a tres cantantes históricos compartiendo un mismo escenario sin saturarse, anotando que el show se beneficia de una dinámica “Sin choques de ego”.
El portal Loudflash menciona que Kiske y Deris intercambian versos, armonizan y muestran un dinamismo natural en el escenario, y aplaudieron momentos como el bloque acústico (donde interpretan temas como “In the Middle of a Heartbeat”), en los que reflejan la complicidad y el humor que mantienen con la audiencia.
Por otro lado, se menciona que la transición entre eras y canciones en este show fluye con naturalidad y señala la innegable vigencia vocal y técnica de los músicos. Los críticos han elogiado el registro vocal de Michael Kiske, que conserva sus agudos cristalinos, la versatilidad de Andi Deris y la vigencia del trío de guitarras.
Y, más allá de la nostalgia, las reseñas concuerdan en que la gira no suena como la de un grupo despidiéndose, sino como una banda que continúa liderando y marcando la pauta del metal melódico global.