Una de las figuras más reconocidas de Hollywood es, sin duda, el actor, productor y modelo estadounidense Brad Pitt. A lo largo de su extensa trayectoria en la industria del entretenimiento, ha protagonizado numerosas producciones que se han convertido en grandes éxitos.
Sin embargo, contrario a lo que muchos creen, también ha participado en algunas cintas que no han recibido la mejor valoración por parte de la crítica especializada, detalle que él mismo ha reconocido en diferentes entrevistas.
En 2011, en diálogo con Entertainment Weekly, por ejemplo, el actor confesó que su participación en la película ¿Conoces a Joe Black? representó el punto más bajo de su carrera, tanto a nivel profesional como personal.
Según precisó el medio, Pitt describió esta etapa como “la cima de mi pérdida de dirección y brújula”, una declaración que causó gran sorpresa a sus seguidores y que fue recordada por el medio especializado en cine SensaCine.
El actor reconoció que este proyecto representó “un periodo de incertidumbre en su vida profesional” y expresó haber estado perdido al tomar esa decisión luego de que en la década de los 90, pasara de ser una promesa emergente a consolidarse como una figura central en Hollywood.
Para alcanzar este éxito, Pitt participó en cintas como Thelma & Louise en 1991, Entrevista con el vampiro, Leyendas de pasión, Seven o Doce Monos. Sin embargo, ante el auge que había alcanzado, el actor admitió que se sintió un poco perdido en su carrera y entró en una etapa de indecisión sobre los proyectos que debía aceptar.
“En ese período empecé a sentirme realmente confundido y desorientado”, aceptó el actor sobre la época en la que protagonizó Sleepers. “Porque [mi carrera] empezó a estallar, para empezar. De repente, tenía a mucha gente en la oreja diciéndome lo que debía hacer y lo que no debía hacer”.
En medio de esa incertidumbre profesional, llegó la propuesta de protagonizar ¿Conoces a Joe Black?, una película de tres horas donde interpretó a la Muerte, quien visita a un multimillonario personificado por Anthony Hopkins, con quien había trabajado cuatro años antes por primera vez en Leyendas de pasión.
Ese reencuentro parece ser lo único que Brad Pitt recuerda con cariño de esa experiencia, pues describió a Hopkins como “uno de los grandes, realmente amable y generoso”.
No obstante, su autocrítica por la cinta es clara ya que, en primer lugar, lamentó especialmente la falta de claridad y orientación al elegir ese papel luego de alcanzar una gran popularidad en los años 90, señalando que esa confusión afectó su valoración personal de la película.
Según Pitt, la verdad es que no logró entender su esencia ni sentirse preparado para el desafío, por lo que la película le dejó la sensación de no haber comprendido completamente al personaje. “Lo arruiné”, admitió, agregando que otro actor pudo haber ofrecido un resultado mejor.
Al final, el filme no logró el reconocimiento esperado y su recepción quedó lejos de la obtenida por otros trabajos pasados y, por fortuna, otros que llegaron después de esta cinta, como El club de la lucha y Cerdos y diamantes, que muchos considerarían como dos de sus mejores producciones.