El cortometraje colombiano Pelotón Trueno, dirigido por Theo Montoya, tendrá su estreno mundial en la Competencia Oficial de Cortometrajes del Festival de Cannes en su 79a edición, consolidando una vez más la presencia del cine colombiano en uno de los escenarios más relevantes del cine contemporáneo.
Ambientada en 2003, Pelotón Trueno sigue a un grupo de soldados del ejército colombiano, de entre 18 y 23 años, que celebran en una finca del trópico su más reciente “victoria” en combate: la muerte de nueve presuntos guerrilleros. Bajo el sol ardiente, entre risas, música y alcohol, el pelotón también festeja la inminente condecoración de su comandante, Montoya, por su labor en la lucha contra el “terrorismo”.
A medida que avanza la celebración, la película construye un retrato inquietante sobre la violencia, la juventud y las narrativas oficiales de la guerra en Colombia, situándose en el trasfondo de las ejecuciones extrajudiciales conocidas como “falsos positivos”.
La película es una producción de Desvío Visual (Colombia) y Parcelles Films (Francia). Filmada en Puerto Nare, Antioquia, Pelotón Trueno es protagonizada por jóvenes del municipio quienes hicieron parte de un proceso de trabajo colectivo.
Tras el estreno de su cortometraje Son of Sodom (2020) esta es la segunda ocasión en que una película de Theo Montoya forma parte de la selección oficial del Festival de Cannes. Su ópera prima, Anhell69, tuvo su estreno en la Semana de la Crítica del Festival Internacional de Cine de Venecia, consolidando una trayectoria marcada por la exploración estética.
Seleccionado entre más de tres mil películas provenientes de todo el mundo, Pelotón Trueno competirá junto a otros nueve cortometrajes por la Palma de Oro, que será otorgada el próximo 23 de mayo durante la ceremonia de clausura del festival. Con esta selección, Desvío Visual reafirma su apuesta por un cine que se desplaza, se transforma y se arriesga a pensar las imágenes desde los márgenes.
Sobre su ópera prima
Vale recordar que Anhell 69 es una película documental híbrida con la que aporta a la renovación del séptimo arte y elabora el testimonio de una generación en la que todos lidian con sus propios fantasmas. Esta se puede encontrar estos días en la plataforma RTVCPlay, en este enlace.
Como anota la página de Proimágenes Colombia, “En la película, Theo Montoya cuenta su historia de vida en una Medellín violenta, transgresora y conservadora, habla de su primer proyecto cinematográfico, sobre la joven escena queer de 2016 y sobre la muerte del protagonista a causa de una sobredosis de heroína a los 21 años”.
Y cita al cineasta en su nota de dirección: “Hablar de mi vida es hablar de la religión, la guerra, el cine, pero sobre todo es hablar de los demás; aquellos que he conocido, que han dejado huella en mi vida, que me han influenciado, que me han hecho avanzar, todos aquellos que fueron y son importantes para mí. Hablar de Sergio Gonzalez, Daniel Gonzales, Camilo Najar, Sharlott Sodoma y todos los demás, es evocar la película que nunca pudimos hacer juntos. Una generación marcada por el suicidio, las drogas y la opresión de una sociedad conservadora y violenta. Una generación que debe enfrentarse constantemente a la realidad cruda y cruel de una vida sin oportunidades, donde la muerte está presente en todas partes y todo el tiempo”.