Edición a edición se hace más necesario y gana más tracción, y lo prueba de nuevo este 2026, entre el 1 y el 16 de agosto. El séptimo Encuentro Iberoamericano de Dramaturgia Punto Cadeneta Punto se instalará en Boyacá (Santa Sofia), Santander (Barichara), Cesar (Valledupar), Antioquia (Medellín) Meta (Villavicencio), Valle del Cauca (Cali) y Cundinamarca (Bogotá), un hecho que lo consolida como el principal espacio de creación, formación y pensamiento alrededor de la escritura teatral en Colombia e Iberoamérica.
Organizado por la compañía Umbral Teatro, bajo la dirección de Carolina Vivas e Ignacio Rodríguez se define como un “centro de fe” en el teatro, la creación y la dramaturgia contemporánea. La magnitud del encuentro queda demostrada por la participación activa de más de diez maestros y maestras provenientes de: Colombia, México, Cuba, España, Argentina, Nigeria, Estados Unidos y Canadá, quienes acompañarán a más de 220 creadores en cuarenta actividades entre talleres, conversatorios, laboratorios de creación, mesas redondas, lecturas dramáticas y presentaciones artísticas.
Punto Cadeneta Punto nació como una apuesta por abrir un espacio permanente de formación en dramaturgia, capaz de poner en diálogo distintas tradiciones teatrales de Iberoamérica. Siete años después, lo que comenzó como un encuentro concentrado en Bogotá se ha convertido en una red nacional que llega también a las regiones —este año, Boyacá celebra ya su segunda edición como capítulo propio—, sostenida por alianzas con salas independientes, secretarías de cultura, fondos mixtos y cooperación internacional. Esa resistencia, según sus organizadores, es también parte de la identidad del encuentro: seguir tejiendo puentes entre teatristas, aun en medio de las dificultades económicas del sector cultural.
Invitados de lujo
Este año llegan al encuentro nombres de peso del teatro iberoamericano. El más esperado es el cubano-español Abilio Estévez, que dictará taller en Bogotá. También vuelven dos caras conocidas: el español Albert Tola, que regresa a Villavicencio, y su compatriota Rodrigo García Olza, que este año enseñará en Barichara.
Se suman la española Eva Hibernia, entre Boyacá y Bogotá; la coreógrafa Constanza Brnčić, que cruza el teatro con la danza; el mexicano Jaime Chabaud, en Valledupar; y la argentina Patricia Suárez, en Medellín, con un taller sobre cómo reescribir hoy los grandes clásicos. En Cali estará el dramaturgista nigeriano-estadounidense Tunde Adefioye, radicado en Bélgica, con una propuesta que explora la creación desde perspectivas feministas negras, interseccionales y anticoloniales. Cierran la lista los mexicanos Luis Ayhllón y Verónica Villicaña y el canadiense Daniel Danis, en Bogotá.
Para los maestros que han hecho parte del encuentro en más de una ocasión, su permanencia es innegociable. “Es importante que exista un encuentro como Punto Cadeneta Punto. Tendría que replicarse por lo menos en todos los países: es un lugar de circulación de ideas y de recursos”, afirma la dramaturga argentina Patricia Suárez.
El español Albert Tola va más allá: “el encuentro es una potentísima herramienta para la paz” y, además, “una máquina de destruir prejuicios”. El dramaturgista y director Rodrigo García Olza, también español, lo plantea casi como una obligación moral: “si la creación es lo opuesto a la guerra y el teatro nos acerca al misterio de la existencia, ¿cómo no volver? Es un privilegio”.
La apertura en Bogotá será el 8 de agosto en el auditorio Rogelio Salmona, con una mesa inaugural y la única función teatral de toda la programación: El enano en la botella, del maestro Abilio Estévez interpretado por el actor Fabian Mejía.
Además, en cada ciudad se realizarán lecturas dramáticas, conversatorios y mesas redondas de entrada libre, con los maestros invitados y más de 70 actores, actrices, dramaturgos, bailarines, guionistas e investigadores de distintas generaciones que les pondrán voz a las obras ganadoras de premios nacionales e internacionales.
La red que se ha creado por obra y gracia de este notable encuentro ha sido producto de otra red, una de aliados comprometidos. Esta se conforma por la Secretaría de Cultura de Bogotá, el Centro Nacional de las Artes, la Biblioteca Nacional, el Instituto Caro y Cuervo, el Fondo de Cultura Económica y el Teatro La Candelaria, que respaldan las actividades en Bogotá.
En las regiones, se han hecho vitales estas organizaciones: la Secretaría de Cultura y Patrimonio de Boyacá, Comfama en Medellín, Trebejo Teatro en Villavicencio, Maderos Teatro en Valledupar, y las salas independientes Ojo de Agua y Caneycolibrí en Barichara, pues no solo ponen la infraestructura, también los recursos. A ellos se suman Nigredo Teatro, el Parche Dramatúrgico de Medellín, Correo de Voz Teatro y la cooperación internacional de la Acción Cultural Española.
*Más información en las redes de Umbral Teatro.