La premio Nobel de Literatura Elfriede Jelinek (Austria, 1946), de padre judío checo, considera que el discurso occidental sobre una solución de dos Estados en Oriente Próximo es una “mentira” porque la colonización israelí impide la creación de un Estado palestino, en un texto publicado en su web.
En el texto titulado En tierra prometida, la escritora austriaca de 79 años lamenta que los dirigentes europeos sigan hablando de un Estado palestino “fingiendo ignorar que, al ritmo actual, nunca existirá”. El texto se publicó el viernes en su página web. En él, la autora alude a una “apropiación de tierras en Cisjordania, Gaza y Jerusalén, y afirma “temer una limpieza étnica”.
“Definimos a los desposeídos de su tierra como criminales y terroristas, aunque no sean más que campesinos y pastores que cultivan sus tierras desde generaciones, para luego expulsarlos de sus parcelas, porque tenemos mejores planes para ellas, quizá uno de esos famosos complejos hoteleros salidos de la mente de Trump y Kushner”, escribe, en referencia al presidente estadounidense Donald Trump y a su yerno Jared Kushner.
La autora, cuyo padre judío sobrevivió al nazismo, evoca su propio apego al “Estado judío”, que acogió a algunos de sus antepasados y representó un refugio tras las persecuciones antisemitas.
“El lenguaje de los objetos, en el que se habla de objetos concretos, de la tierra, de su edificación, se degrada ya en la boca y es sustituido por mitos nubosos en el cielo de un pasado bíblico”, escribe Elfriede Jelinek, quien recibió el premio Nobel de Literatura en 2004.
Y añade: “¿Cómo puedo expresarlo de forma más sencilla, aunque no pueda expresarlo en absoluto, porque mi lenguaje se me muere bajo los dedos, como mueren las personas que viven en otros lugares? Se vuelve vacío, porque de algo que no existe se puede hablar en la terminología de las invocaciones de fantasmas, pero no de manera concreta. Una ministra de Asuntos Exteriores austriaca, al igual que la mayoría de los políticos occidentales, habla de la solución del conflicto palestino concibiendo —más bien invocando— una Palestina como un Estado de los palestinos, pero sin tener que jurarlo realmente; solo que, bajo las condiciones actuales, ese Estado simplemente no puede existir”.
*Con información de AFP