La selección Bolivia cuando más pasaba apuros, pudo reaccionar y remontó con la joya Miguel Terceros como gran figura. Un 2-1 que se convierte en uno de los marcadores más importantes de su historia y ahora clasifica para el juego ante Irak, para definir si asiste al grupo de Francia, Noruega y Senegal en el Mundial 2026.
El gol de Surinam en el segundo tiempo estaba acercando a Bolivia a una dolorosa derrota que le apagaba totalmente sus deseos de ir al Mundial 2026. Pero pudo levantar cabeza y remontó gracias a los goles de Moisés Paniagua y Miguel Terceros para el 2-1 definitivo.
Con el objetivo de volver al Mundial tras una larga ausencia de casi 32 años (Estados Unidos 1994), Bolivia jugará contra Irak por el pase a Norteamérica 2026 para sumarse al Grupo I. La reacción ante Surinam le permite soñar con un triunfo ante los iraquíes, que se perfilan como favoritos más allá de las dificultades que tuvieron para llegar a México por la guerra en el Medio Oriente.
La victoria boliviana fue presenciada en vivo por 33.547 espectadores, entre ellos el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien además atestiguó el robusto operativo de seguridad desplegado en torno al estadio con elementos del Ejército, la Guardia Nacional y las policías estatal y municipal de México.
Bolivia sueña con el Mundial
El imponente Gigante de Acero -así llaman en México al estadio del Monterrey- se conmovió hasta sus cimientos con la ilusión de los aficionados bolivianos que superaron notoriamente en cantidad y ánimo a los fanáticos de Surinam. Así, se cumple con el favoritismo y la reacción con la remontada da buenas muestras en el proceso del técnico Óscar Villegas.
Y es que las decepciones acumuladas durante tantos años se convirtieron en sentidas arengas, especialmente con el grito de las tres sílabas: “Bo bo bo, Li li li, Via via via”, el mismo que alentó a la generación que se clasificó por última vez al Mundial de 1994.
Un dato arrollador. Bolivia saltó al campo con 10 jugadores que no habían nacido cuando se jugó aquel lejano Mundial, salvo el portero Guillermo Viscarra, que a sus 33 años entonó el himno de su país con profunda emoción.
De esta manera, Bolivia se verá con Irak el próximo 31 de marzo en el estadio BBVA de Monterrey y se definirá el cupo que esperan Francia, Senegal y Noruega.