Una jugada le da la vuelta al mundo y genera molestia en el Bayern Múnich, que al final quedó eliminado en las semifinales de la Champions League tras derrota ante el PSG. Tras la lluvia de nueve goles en el partido de ida, era el momento para la vuelta en el Allianz Arena, donde el gigante bávaro fue incapaz de hacer daño y solamente le alcanzó para descontar a través de Harry Kane para el 1-1 definitivo y el 6-5 en el global a favor del club francés.
La jugada de la mano que generó muchos reclamos del banquillo alemán. El árbitro encargado fue el portugués João Pinheiro, quien se vio en total presión tras la polémica jugada. Apenas en el primer tiempo, dejó de sancionar un penalti a favor del Bayern Múnich, que a leguas se vería como infracción.
Como tal, fue una mano de su compatriota João Neves a los 30 minutos del partido de vuelta. Vitinha, otro portugués, rechazó dentro del área un balón ofensivo para el rival. La pelota pegó claramente en la extremidad del lateral del PSG, quien se quedó en silencio mientras los jugadores del Bayern pedían la pena máxima.
Pinheiro detuvo el juego mientras la posible infracción era revisada en el VAR. Sin embargo, no hubo llamado para una respectiva revisión y se autorizó la continuación del partido. Jugada compleja que pudo cambiar la historia en el Allianz Arena, que además tiene sustento reglamentario si se revisa con claridad.
¿Qué dice el reglamento de la Fifa?
Según el reglamento de la IFAB/Fifa (Artículo 12), la mano de João Neves del PSG en el partido contra el Bayern podría no ser sancionada como penalti debido a que se consideró “voluntaria”, una palabra que puede prestarse para cualquier tipo de interpretación en los árbitros, aunque también hay una “excepción potencial”.
A eso se agrega la posible acción de “ampliar el cuerpo artificialmente”. Estos términos pudieron marcar la diferencia en la decisión de Pinheiro.
Trayendo de nuevo la jugada, el balón, al momento de ser rechazado, rebotó en su propio compañero (Vitinha), sin necesidad de interferencia del rival, y a muy corta distancia además, lo que puede interpretarse como un contacto voluntario y artificial.
Incluso, podría interpretarse como un gesto de reflejo o de protección, invalidando la infracción totalmente, según se podría deducir por el artículo 12 de la IFAB/Fifa.
“Si la mano proviene de un compañero o del propio cuerpo y no hay una acción deliberada, no es sancionable”, se lee en el punto 12 del reglamento.
Antecedentes en Colombia
Nos debemos remontar a un clásico América de Cali vs. Atlético Nacional en marzo de 2025, cuando ocurrió una jugada muy parecida y se aplicó la excepción potencial del punto 12 del reglamento, luego de que el balón pegara primeramente en el volante Jorman Campuzano.
Ese contacto forzó un desvió cuando William Tesillo, detrás de él, se había barrido por el césped, se cambió la dirección y la pelota dio en la mano del defensa central, antes en su muslo, lo cual tras la revisión del VAR, la jugada no fue penalti.