Germán Gerardo Pineda, árbitro de lucha libre conocido en el gremio como el Búho, murió a sus 75 años de edad luego de recibir una peligrosa maniobra durante un show abierto al público en Hidalgo (México).
Al final del combate entre el hijo de Fishman y Máscara Sagrada NG, Pineda fue atacado por uno de los luchadores y terminó contra la lona después de recibir un movimiento llamado popularmente martinete.
Dicha maniobra hacía parte del espectáculo; sin embargo, el árbitro quedó inconsciente y fue necesario el ingreso de personal médico para atender la emergencia ante los ojos de los espectadores.
“Alrededor de las 6:00 de la mañana, elementos del Servicio Médico Forense (Semefo) arribaron a la arena para realizar el levantamiento del cuerpo y proceder con la necropsia de ley, la cual establecerá la causa clínica exacta del deceso de este ícono local que dedicó más de tres décadas a la lucha libre en el estado”, informó El Ámbito.
Como consecuencia de este fallecimiento, el luchador conocido como el hijo del Fishman fue requerido por las autoridades y puesto a disposición del ministerio público para iniciar la investigación sobre un presunto homicidio culposo.
Murió el Búho a los 75 años
Los amantes de la lucha libre mexicana han quedado conmocionados por la muerte de el Búho, uno de los árbitros más queridos del circuito independiente.
Gerardo Pineda tenía 75 años de edad y había dedicado toda su vida a brillar dentro de los cuadriláteros. En su juventud también fue luchador y después del retiro se dedicó a las labores de réferi para seguir ligado a la disciplina.
En su faceta como árbitro es recordado por haber protagonizado combates legendarios de luchadores mundialmente conocidos como Mil Máscaras, Canek y el Hijo del Santo.
Este tipo de maniobras en la lucha libre es habitual. Aunque los árbitros cumplen el rol de impartir justicia en cada combate, también hacen parte del espectáculo y muchas veces reciben golpes guionizados de los luchadores.
Sumado a la responsabilidad que se le adjudica al hijo de Fishman por la ejecución de su maniobra, se está revisando la documentación y los permisos que debían garantizar los organizadores del evento para recibir público y abrir las puertas en del Deportivo 11 de Julio, ubicado en Mineral de la Reforma, Hidalgo.