Durante el IV Gran Encuentro de la Frontera – Visión Nueva Frontera 2026, organizado por la Cámara Colombo Venezolana, Colombia y Venezuela anunciaron una hoja de ruta orientada a transformar la frontera binacional en una zona de desarrollo económico, atracción de inversiones y generación de empleo duradero.

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El plan del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, presentado por la viceministra de Comercio Exterior, Sandra Carvajal Sáenz, contempla tres ejes estratégicos diseñados para impulsar a las micro, pequeñas y medianas empresas, fomentar el turismo y promover la complementariedad energética en el eje territorial Norte de Santander-Táchira.

En el eje de comercio exterior, ambas naciones buscarán profundizar el intercambio comercial bilateral, diversificar la oferta de bienes y servicios exportables y simplificar las operaciones informáticas y trámites de frontera, garantizando procesos más ágiles que amplíen las oportunidades para el tejido empresarial regional.

El segundo frente corresponde a la integración productiva. Colombia y Venezuela se comprometieron a desarrollar proyectos conjuntos en sectores clave como la industria manufacturera, la agroindustria y los servicios especializados.

Esta estrategia pone un énfasis central en los encadenamientos productivos regionales, permitiendo elaborar productos con mayor valor agregado para abastecer los mercados internos y proyectarse coordinadamente hacia terceros mercados internacionales.

La hoja de ruta se anunció durante el IV Gran Encuentro de la Frontera – Visión Nueva Frontera 2026 Foto: MinCIT - Cortesía Cámara Colombo Venezolana

Así, la frontera entre Norte de Santander y Táchira se posiciona como el espacio geográfico prioritario para el asentamiento de nuevos emprendimientos e iniciativas industriales.

El tercer pilar estratégico está enfocado en la atracción de inversión extranjera directa (IED). Los países buscarán captar capitales internacionales estratégicos para acelerar el desarrollo fronterizo y respaldar el cumplimiento de la meta de crecimiento económico nacional de 6 % trazada dentro del programa Patria Milagro del gobierno de De La Espriella.

Adicionalmente, la agenda bilateral integra oportunidades concretas en dos sectores emergentes: turismo y energía. En materia turística, se proyecta estructurar una oferta binacional unificada que aproveche la cercanía geográfica, los paisajes naturales, la riqueza cultural y la conectividad histórica entre ambos países.

En el ámbito energético, se acordó explorar esquemas de complementariedad técnica mediante mesas de diálogo entre empresarios y autoridades, sujetas a la viabilidad de cada proyecto.

Ambos países enfatizaron en la necesidad de consolidar una relación económica basada en reglas claras, estabilidad y seguridad jurídica, condiciones indispensables para que los inversionistas puedan planear y crecer a largo plazo.