La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (FNC) activó un plan para evaluar las afectaciones ocasionadas por el terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto, a las 7:34 de la mañana en Colombia y establecer las necesidades de las familias cafeteras en las zonas rurales de los departamentos afectados.
El gerente general de la Federación, Germán Bahamón Jaramillo, expresó su solidaridad con las familias cafeteras de Risaralda, Valle del Cauca, Caldas, Antioquia, Chocó y Quindío, y anunció un levantamiento de información que permitirá establecer la dimensión de los daños y posteriormente definir las acciones necesarias para la recuperación.
Como parte de esta estrategia, el Servicio de Extensión de la FNC realizará un levantamiento familia por familia, con el objetivo de identificar las afectaciones y necesidades de cada hogar.
Bahamón designó al director de Desarrollo Social de la Federación, Guillermo Arcila, para liderar este proceso junto con la gerencia técnica, la dirección de alianzas y proyectos, los comités departamentales y el Servicio de Extensión.
La primera prioridad será la vivienda rural. Los equipos verificarán cuáles casas requieren reparación, reforzamiento, reconstrucción o reposición, además de establecer las condiciones de la infraestructura productiva de las fincas.
En esta revisión se tendrán en cuenta elementos como secaderos, sistemas de abastecimiento de agua y equipos utilizados en las actividades agrícolas, con el propósito de que las familias puedan recuperar tanto sus viviendas como su capacidad de trabajar y producir.
Una segunda etapa estará enfocada en la infraestructura comunitaria. En ella se revisarán posibles daños en acueductos rurales, escuelas, vías terciarias, puentes y accesos críticos, información que servirá para definir las acciones de reconstrucción en el territorio.
A través de su cuenta de X, el gerente general de la Federación afirmó “con este levantamiento podremos sentarnos con el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella y entregar información precisa para definir cómo acometer la reconstrucción”.
Bahamón agregó que la institución mantendrá comunicación con el ministro del Interio, Rodrigo Lara, y con las autoridades nacionales y territoriales para poner su capacidad institucional al servicio de la atención de la emergencia.
En el departamento del Quindío, el Comité de Cafeteros inició la evaluación de daños en los 12 municipios, con el propósito de establecer las afectaciones en viviendas, fincas e infraestructura productiva de las familias cafeteras.
El director ejecutivo del Comité de Cafeteros del Quindío, José Martín Vásquez Arenas, explicó que el proceso busca atender a las más de 5.300 familias cafeteras del departamento y garantizar la continuidad de servicios como la asistencia técnica y la comercialización del café.
Las primeras verificaciones en el Quindío ya permitieron identificar daños estructurales en los Comités Municipales y Almacenes de Provisión Agrícola de Filandia y Buenavista, además del Comité Municipal de Montenegro. Estas instalaciones permanecerán cerradas preventivamente mientras se adelantan las inspecciones correspondientes.
Las demás sedes del Comité de Cafeteros y los Almacenes de Provisión Agrícola del departamento retomarán su atención habitual a partir del miércoles 12 de agosto.
Bahamón también recordó la experiencia del sector cafetero en procesos de reconstrucción posteriores a las tragedias de Armero, Popayán y Armenia, y destacó el papel que tuvo ForeCafe como mecanismo de reconstrucción rural.
Mientras avanzan las primeras 72 horas de atención de la emergencia, la Federación y los comités departamentales continuarán recopilando información sobre las afectaciones para establecer las necesidades de recuperación y coordinar las acciones con las autoridades municipales, departamentales y nacionales.
“La prioridad absoluta es salvar vidas, encontrar a quienes necesitan ayuda y atender la emergencia”, concluyó Bahamón.