El mercado laboral global está en un proceso de constante evolución y recientemente se ha visto una transición cada vez más extendida hacia nuevas modalidades de trabajo, como el trabajo remoto o híbrido, el trabajo asincrónico con horarios y jornadas laborales flexibles, o la semana laboral de cuatro días.
A medida que más y más personas en la fuerza de trabajo se insertan dentro de estos modelos, y las expectativas de mayor flexibilidad, independencia, y un mejor balance entre la vida personal y laboral crecen entre los empleados, el trabajo freelance ha ido ganando terreno y popularidad, convirtiéndose en una alternativa preferida por muchos dentro de la llamada “economía gig”.
En la actualidad, 4 de cada 10 empresas a nivel global utilizan profesionales freelance para cubrir cerca del 25 % de su fuerza de trabajo, y se proyecta que unos 30 millones de freelancers se habrán sumado a la economía gig a nivel mundial para finales de 2023.
“Los freelancers hoy son una parte integral de la fuerza de trabajo y del ambiente de negocios a nivel global”, explica Lina María Correa, directora de Talent Solutions, empresa especializada en gestión del talento humano y soluciones de liderazgo.
“Para las empresas, esta modalidad de trabajo ofrece una ventaja enorme: la posibilidad de acceder a una piscina de talento humano mucho más amplia y diversa, con un alcance mucho mayor para encontrar las habilidades específicas necesarias, y trascendiendo límites geográficos gracias a la tecnología y la conectividad”, dice.
De acuerdo con la ejecutiva, los freelancers pueden representar una serie de beneficios para las organizaciones, principalmente en lo que tiene que ver con la flexibilidad y el alcance y profesionalización del trabajo. Adicionalmente, el modelo freelance ha probado ser costo-eficiente para las empresas, ya que reduce una parte importante de los gastos de inversión en equipos de oficina, capacitación y beneficios adicionales de seguridad social que están asociados a la contratación de empleados fijos a tiempo completo.
Para Correa, la opción de un trabajador freelance ayuda a reducir costos sin comprometer la calidad del trabajo, y además ofrece mayor flexibilidad en términos de contratación y pagos, ya que las empresas pueden negociar esquemas de pago por hora, mensuales o por proyecto, según sus necesidades y a su conveniencia.
En la mayoría de los casos, los trabajadores freelance también aportan una garantía de trabajo de alta calidad de forma consistente, porque su trabajo depende de poder mantener relaciones de confianza a largo plazo con sus clientes. “Generalmente, los freelancers mantienen un nivel de calidad alineado, o incluso superior, a los estándares de la industria, pues su flujo de trabajo depende en gran medida de la excelencia de sus servicios. Además, su portafolio variado de clientes les permite aportar de forma efectiva nuevos conceptos creativos y una perspectiva fresca a los proyectos”, dice.
No obstante, la ejecutiva también advierte de algunas desventajas o dificultades que pueden presentarse al trabajar con freelancers. Por ejemplo, la falta de compromiso a largo plazo con los objetivos de la organización, que puede llevar a que un trabajador freelance no dedique el esfuerzo y tiempo necesarios para el desarrollo de sus tareas. También pueden presentarse algunos problemas relacionados con los equipos de trabajo que utiliza el personal freelance, como la falta de control sobre las conexiones a internet o la idoneidad de los equipos.
En algunos casos, las fallas o insuficiencia de estos recursos pueden afectar la calidad y los tiempos de desarrollo del trabajo. A pesar de estos problemas potenciales, no hay duda de que el trabajo freelance está en auge en el mundo, y probablemente continuará así durante los próximos años. Actualmente, según la firma de investigación de mercado Statista, el número de personas que se desempeñan como freelancers en Estados Unidos asciende a los 68 millones de personas, y las proyecciones indican que podría alcanzar los 90 millones para 2028.
De acuerdo con la consultora McKinsey, 1 de cada 6 trabajadores en empleos formales tradicionales aspiran a convertirse en trabajadores independientes o dedicarse a tiempo completo a sus propios emprendimientos e ideas de negocio. Además, según un reporte de Intuit, compañía de tecnología especializada en software financiero, un 58 % de estos trabajadores actualmente consideran la posibilidad de trabajar como freelancers en el futuro, y un 80 % de las compañías a nivel global planean incrementar su uso de freelancers y trabajadores flexibles en los próximos años, según un reporte de .
“Muchas empresas ya han experimentado los beneficios de trabajar con freelancers: facilidad para obtener habilidades especializadas, reducción de costos y mayor calidad y productividad en el trabajo”, afirma Correa. “En la medida en que la demanda de freelancers continúe creciendo en el mercado, la estructura de la fuerza de trabajo también seguirá cambiando de forma gradual, integrándose cada vez más a la economía colaborativa, y brindando a las empresas la oportunidad de aprovechar al máximo las ventajas que tiene para ofrecer el modelo de trabajo freelance”, dice Correa.