Una nueva preocupación flota en el ambiente en Colombia, país al que oficialmente llegó el Fenómeno de El Niño, con el riesgo inminente de una fuerte sequía que puede poner en aprietos el suministro de energía en el país.
De ahí que todo lo que aporte una pieza para que el servicio continúe es bienvenido, y en esas está Air-e, la empresa que está en vilo desde que el presidente Gustavo Petro habló, a través de un trino, de una liquidación de la distribuidora de energía en la región Caribe.
Air-e está a merced del Estado, luego de la intervención por parte de la Superintendencia de Servicios Públicos, debido a la situación financiera compleja que enfrenta la compañía que es clave para la prestación del servicio de energía en Atlántico, Magdalena y La Guajira.
En ese contexto es que se da el pronunciamiento conjunto de los gremios energéticos Andesco, Acolgen, Andeg, Asocodis, SER Colombia, Naturgas y ACP.
En una sola voz, piden que, debido a que la prestación del servicio de energía eléctrica en la región Caribe es crucial para la estabilidad del Sistema Eléctrico Nacional, no puede permitirse que una decisión apresurada y no fundamentada afecte un asunto que es de interés estratégico para el país.
Es así como, alertan que una liquidación tendría que darse con la garantía de que se tendrá garantizado el reemplazo de la energía que proporciona Air-e.
“Mi decisión es liquidar a Air-e”
El 13 de junio, a través de su cuenta de X, el presidente Petro dijo de manera tajante: “Mi decisión es liquidar Air-e para lograr que sus activos configuren una empresa común con otra empresa pública caribeña”, manifestó.
Acto seguido, habló del programa Colombia Solar que, desde su perspectiva, ya arrancó en Barranquilla, en un barrio popular de la ciudad en la que el mandatario critica de manera insistente a los Char, de quienes dijo: “No hay que olvidar que fue la familia financadora de Cambio Radical, que dirige la familia Char, la que se quedó con la cédula con Electricaribe en la zona oriental del Caribe. No hizo inversiones y se llevó centenares de millones de pesos a Panamá, sin investigación penal alguna”, manifestó en su trino el presidente Petro.
Lo que está en riesgo
Alrededor de la liquidación de Air-e, anunciada por el presidente Petro, hay un montón de efectos, no solo económicos y sociales, sino también jurídicos.
Desde los pronunciamientos intergremiales que se suscitan este jueves 18 de junio ponen de presente que “Air-e atiende aproximadamente el 11,3 % de la demanda nacional de energía y mantiene obligaciones cercanas a $2,7 billones con agentes del mercado eléctrico, de los cuales alrededor de $1,7 billones corresponden a generadores térmicos, gran parte de los cuales, importa actualmente el 30 % del gas natural que requiere el país".
Por esa razón, no se trata de sacar de tajo a una empresa, sin tener a la mano la suplencia, pues, “la ausencia de una solución estructural que garantice la continuidad de los servicios de energía eléctrica y gas natural y la atención de estos compromisos afecta la cadena de pagos del sector, compromete la liquidez de múltiples agentes y aumenta los riesgos para la confiabilidad del sistema eléctrico nacional".
En los últimos días se ha desatado una polémica jurídica pues, al parecer, los oídos de los funcionarios que deben acatar la orden del mandatario han estado sordos porque estaría de por medio el riesgo de que puedan incurrir en prevaricato.
Viene el Niño
Mientras tanto, en términos energéticos, la preocupación se aviva por la coyuntura. El comité intergremial energético subraya que “esta situación adquiere mayor relevancia ante el fenómeno de El Niño que se extenderá durante los próximos meses, escenario que demanda condiciones adecuadas de solvencia financiera y operación para garantizar el abastecimiento energético y de gas natural para el país”.
Es decir, no hay cabida para cometer un error sin pagar muy caras las consecuencias de un apresuramiento.