La idea de ser socio o miembro de un club social se ha asociado tradicionalmente a las clases altas; solo quienes pagan su afiliación, que muchas veces sobrepasa los 100 millones de pesos son quienes pueden tener este tipo de privilegios.

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Frente a esto, el empresario Andrés Camargo Ardila, decidió darle vida a Kurrant, un espacio que busca democratizar los clubes sociales y alejarlos del concepto de solo para las élites.

SEMANA conversó con Andrés Camargo, fundador de Kurrant Club Social Empresarial sobre el desarrollo de esta idea y de cuándo estará listo el proyecto.

SEMANA: ¿De dónde nace la idea y el concepto de Kurrant?

Andres Camargo: La idea nace hace muchos años, a partir de una convicción: creo que la democratización de los clubes es fundamental. Me parece que los clubes sociales que existen hoy, particularmente en Bogotá, son altamente elitistas y restringidos. Siempre he pensado que hay que llegar al grueso de la población, al grueso de nuestra gente en Colombia.

Andrés Camargo Ardila, fundador de Kurrant Club Social Empresarial. Foto: Cortesía

Entonces, la razón de fondo de este club, tanto la idea como la manera de manejarlo, es democratizar el acceso a un club social empresarial.

SEMANA: ¿Hace cuánto empezó a materializarse esta idea y cómo se ha ido materializando el proyecto?

A.C.: La idea tiene muchos años. La vengo maquinando casi desde que conocí el lugar y me lo ofrecieron, hace bastante tiempo.

Pero, en términos de concreción final, esto lleva unos cinco años. Nosotros empezamos con la idea, conseguimos un lote a cuatro cuadras de aquí e hicimos todo el proceso: logramos el lote, lo diseñamos y hablamos con el grupo.

Finalmente, el negocio del lote se dañó por un tema jurídico relacionado con la titularización y los títulos del terreno. Entonces tuvimos que voltear ese proyecto y arrancar de nuevo.

SEMANA: ¿Por qué escogieron este lote?

A.C.: Porque el tema es democratizar el acceso, pero alrededor de la persona. Y aquí aparece el segundo fundamento práctico de este club: que quede cerca de donde vives.

Las ciudades cada día son más difíciles para movilizarse y todo es más complicado. Entonces, el segundo concepto del club es la cercanía a los núcleos urbanos donde está el perfil de personas que esperamos tener.

Cedritos es perfecto porque es una zona de Bogotá donde hay personas con perfil empresarial y familiar.

Hicimos un estudio de mercado y encontramos que 115 familias viven a 10 minutos caminando de aquí.

SEMANA: ¿Qué va a encontrar una persona cuando llegue a Kurrant? ¿Cuáles son los servicios que ofrecerá el club?

A.C.: Todo lo que quisieras tener para que una persona con un concepto de vida familiar y empresarial pueda tener una buena vida. Este es un espacio pensado para mejorar tu nivel de vida.

Kurrant Club Social Empresarial. Foto: Cortesía

Aquí tenemos un coworking para trabajar, peluquería, gimnasio completo, piscina y zonas húmedas con turco, sauna, zona de masajes e hidromasajes.

También tenemos guardería infantil y una zona de juegos y salones para hacer fiestas de niños.

Hay todo un piso de salones para actividades empresariales y familiares: desde una oficina o una sala de juntas para ocho personas hasta espacios para eventos de hasta 300 personas, por ejemplo, para el matrimonio de una hija.

Tenemos un piso dedicado a los bolos, con cuatro pistas y una cafetería juvenil al lado.

Hay otro piso con un sports bar, un bar lleno de televisores para ver deportes, y un área anexa que se puede separar para convertirse en discoteca para los jóvenes.Es decir, es un sitio pensado tanto para jóvenes como para adultos.

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También tenemos un gran comedor con salas privadas. Puedes reservar un espacio, cerrarlo y tener un almuerzo particular, privado, empresarial o familiar. Puedes celebrar un cumpleaños para 15 o 20 personas en un espacio cerrado.

Además, tenemos una cancha de pádel, con una zona de cafetería y parrilla.

Conceptualmente, tenemos todos los servicios para que una persona que es empresaria y su familia puedan tener todo alrededor. Esa es la idea: que tengas todo lo que la familia necesita en un mismo lugar.

SEMANA: ¿Cuáles son las cifras del proyecto en términos de inversión, infraestructura y empleo?

A.C.:El edificio tiene seis pisos y dos sótanos. Son aproximadamente 6.500 metros cuadrados construidos.

Kurrant Club Social Empresarial. Foto: Cortesía

La inversión aproximada, incluyendo el lote y la dotación, es de 50.000 millones de pesos.

Calculamos que tendremos entre 150 y 200 empleados para la operación normal del club. En eventos puede haber entre 30 y 40 empleados adicionales, particularmente para atender esas actividades, pero esa es una planta flotante.

SEMANA: ¿La intención es que Kurrant sea un proyecto único o que se replique en otras zonas?

A.C.: Queremos que este sea el primero de otros.

Creo que una ciudad como Bogotá requiere este concepto en más sitios. Entonces, quisiéramos que este sea el primero de varios clubes que funcionen bajo el mismo modelo.

Parte de la intención empresarial es que esto se convierta en una red de espacios para atender núcleos urbanos y demográficos sectorizados.

Por ejemplo, después de Cedritos podríamos hacer uno en Colina Campestre, otro posiblemente en Ciudad Salitre y otro en Chapinero.

La idea es que haya varios clubes iguales, que formen una cadena de atención para las personas que viven alrededor, basada en dos principios: democratizar el acceso y que el club quede cerca de tu casa.

SEMANA: ¿Cuándo tienen planeado abrir Kurrant?

A.C.: Estuvimos en ventas durante unos meses, pero, obviamente, con mucho respeto por el tema del siniestro y el terremoto, apagamos las redes y suspendimos cualquier tipo de comercialización.

Estamos prácticamente empezando de nuevo.

Debemos empezar la obra en el primer trimestre de 2027 y la construcción demorará aproximadamente 18 meses.

La expectativa es que el club esté funcionando durante 2028, una vez termine la construcción.

SEMANA: ¿Cómo funcionará la membresía? Si vivo cerca y quiero entrar al club, ¿qué tendría que hacer?

A.C.: Ese es precisamente uno de los puntos fundamentales que nos diferencia de los demás clubes.

El esquema tradicional en Colombia ha sido que para entrar a un club hay que ser socio y comprar un derecho, que puede costar 300 o 400 millones de pesos, unas cifras importantes.

Aquí tenemos una membresía anual. ¿Qué es la membresía? Es el derecho de acceso al club durante un año.Tenemos dos tipos de membresía: empresarial y familiar.

Kurrant Club Social Empresarial. Foto: Cortesía

En el caso de la membresía familiar, tienes un grupo familiar de cuatro personas. Entendemos como grupo familiar a las personas que tú determines dentro de ese núcleo. Por ejemplo, si eres una persona soltera y quieres incluir a tu hermana, ese puede ser tu grupo familiar.

Son cuatro personas que pueden utilizar la membresía durante un año, además de la cuota de sostenimiento, como ocurre en otros clubes.

Y esas cuatro personas pueden cambiarse. Por ejemplo, si tu hijo se fue a vivir a Europa, puedes cambiarlo y traer a un sobrino.

Siempre tienes derecho a cuatro personas.

SEMANA: ¿Y cómo funciona la membresía empresarial?

A.C.: La membresía empresarial funciona de manera similar. La compañía adquiere una membresía y tiene derecho a asignarla a cuatro personas, que pueden ser socios o empleados.

Creemos que, además, es una muy buena forma de ofrecer un sobresueldo emocional.

Una compañía, con una inversión de alrededor de ocho millones de pesos para cuatro empleados, puede darles acceso a un club. Es una herramienta interesante de bienestar y de beneficios para los empleados, algo que muchas compañías están desarrollando.

Además, el espacio tiene la importancia de crear una red de comunidad con personas que tienen un perfil de vida similar.

Yo estoy convencido, como dice un amigo mío, de que los mejores negocios se hacen en los turcos. Tú te sientas al lado de una persona con un esquema de vida similar al tuyo y, con seguridad, puedes terminar haciendo un gran negocio.

Por eso, el sitio también tiene una vocación empresarial. Tenemos los espacios de coworking y pensamos que pueden ser muy útiles.

Muchas compañías ahora trabajan dos días desde la casa. Pues, en vez de trabajar desde la casa, puedes venir al club y hacer lo mismo en un espacio de coworking especialmente diseñado para eso.

SEMANA: ¿Qué espacios tienen pensados para los jóvenes?

A.C.: Hay un espacio que creemos que va a ser muy importante.

Como el club está pensado para toda la familia, tenemos un segmento de muchachos a quienes les fascinan los computadores y los videojuegos.

Tenemos un espacio que será una muy buena sala de computadores, con máquinas potentes para que puedan jugar los videojuegos que hoy tienen alcance mundial y realizar incluso competencias.

La ventaja es que todo el entorno familiar puede estar en un mismo sitio seguro y controlado.

SEMANA: ¿Cómo funcionará la convivencia dentro del club?

A.C.: Las empresas que mencionábamos tienen un comité de análisis y estudio de las personas que pueden ingresar, para recibir a una comunidad seleccionada.

También habrá un comité de convivencia.

Es decir, hay una comunidad que se protege a sí misma. Es una comunidad cerrada, pero de fácil acceso.

La idea es que tengas ese núcleo de tranquilidad y puedas tener a tus hijos y a tu familia en un sitio con un entorno controlado.

SEMANA: ¿Por qué Kurrant? ¿De dónde surge el nombre?

A.C.: La verdad es que Kurrant es simplemente una idea de publicidad y mercadeo.

Después uno encuentra asociaciones, como que en España “currar” significa trabajar y “currantes” son los trabajadores. Pero Kurrant, como tal, no significa nada específico.

Es un nombre creado a partir de un trabajo de publicidad y mercadeo.

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El club tiene una identidad gráfica y conceptual alrededor del nombre. Tenemos los lobos, los juegos de los sillones, el trono y otros elementos que hacen parte de la identidad visual.

Hoy Kurrant no significa nada en particular. Pero queremos que, en unos años, sea sinónimo de club social. Pretendemos que Kurrant tenga esa vocación: que sea una palabra sonora, corta, bonita, con una letra K que nos gusta mucho.