La situación del sector de energía eléctrica en el país es desafiante y el Libro de la verdad del Gobierno De La Espriella lo describe así: se pasó de un superávit de energía firme cercano al 2 por ciento en 2022 a un déficit del 4,4 por ciento en 2026, con riesgo de déficit de potencia para 2026-2027, justo cuando el sistema debe prepararse para el fenómeno de El Niño. Además, de los 4.475 MW de nueva generación esperados para 2026, solo ha entrado en operación el 15,5 por ciento; cerca del 60 por ciento de los proyectos de transmisión presenta atrasos. “La vulnerabilidad del sistema aumentó de forma significativa”, señala el documento.

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Sin embargo, a pesar del panorama, hay oportunidades de negocio que compañías como Lyansa han identificado. “Somos una empresa que se dedica a la consultoría, la interventoría, la construcción, el montaje, el mantenimiento y la operación de infraestructura eléctrica”, explica Lorna Carolina Ríos, CEO de la empresa.

Es decir, atienden clientes que van desde las electrificadoras hasta petroleras que cuentan con subestaciones de energía, centros comerciales, molinos o parques industriales que tienen líneas de media tensión. “Es un sector especializado en la energía eléctrica”, agrega Ríos.

La empresa opera desde 2010, cuenta con certificaciones de calidad y, como recuerda Eduardo Solís, COO y fundador de la compañía junto con Ríos, han venido creciendo de una manera conservadora a tasas de entre el 5 y el 8 por ciento año tras año. Sus ingresos anuales se ubican cerca de los 7.000 millones de pesos.

La empresa Lyansa ha recurrido a la financiación de a2censo, herramienta de la Bolsa de Valores de Colombia, para obtener recursos por $1.900 millones. Foto: Getty Images/iStockphoto

Para su crecimiento, la herramienta de la Bolsa de Valores de Colombia, a2censo, les permitió, en dos momentos del tiempo, conseguir recursos: el primero, por 600 millones de pesos, y el segundo, por 1.300 millones.

“Somos una empresa enfocada inicialmente en atender servicios al sector eléctrico, pero siempre con la expectativa de buscar verticales y expandirnos a distintas líneas de negocio para buscar diversificación”, señala Solís.

En ese sentido, han identificado nuevas posibilidades, en donde la transición energética es la prioridad. También tienen en el radar los centros de datos, por la gran cantidad de energía que requieren. Y, en generación, las energías alternativas, donde ya apoyan a Solar Green, firma española que diseña parques solares, y avanzan para el desarrollo de generación a base de hidrógeno. Además, con el fenómeno de El Niño, su oferta está en la preparación de la eficiencia energética.

“Asimismo, hay verticales como el mercado de inspección y acreditación de instalaciones eléctricas, que tienen un potencial de crecimiento mayor y requieren inversión”, dice Solís.

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Pero tanto Ríos como Solís destacan una de sus mayores apuestas con miras a la escalabilidad y la continuidad operativa de Lyansa. Bajo la marca Teknia buscan transformar la gestión energética tradicional en una experiencia digital e inteligente con telemetría e internet de las cosas, monitoreo en tiempo real de variables eléctricas críticas, mantenimiento predictivo y una red especializada B2B.

Para esta nueva etapa, que es más ambiciosa, aún no han definido los montos que requerirían de herramientas como a2censo para avanzar en sus inversiones.