Los colombianos podrían enfrentar cambios en el valor del servicio público de aseo a partir de 2027. La modificación responde a una actualización de las reglas que determinan los costos reconocidos a las empresas encargadas de la recolección de residuos, el barrido de calles y otras actividades relacionadas con la limpieza urbana.
El debate se concentra en la Resolución CRA 1040 de 2026, expedida por la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA).
La norma establece una nueva metodología tarifaria para los prestadores que operan en municipios y distritos con más de 5.000 suscriptores urbanos, cuya aplicación obligatoria está prevista desde el 1 de enero de 2027.
¿Por qué podría subir el recibo de aseo?
La principal inquietud del sector empresarial es que los parámetros utilizados para calcular las tarifas no reflejen completamente los gastos necesarios para mantener la operación. Entre los aspectos discutidos están los costos laborales, el mantenimiento de los equipos y la productividad de la maquinaria utilizada en las labores de limpieza.
La Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos y Comunicaciones (Andesco) solicitó revisar la regulación y cuestionó aspectos técnicos y del procedimiento de participación ciudadana.
Según el gremio, las diferencias entre los costos reconocidos y los gastos reales podrían afectar la estabilidad financiera de los operadores y, eventualmente, la calidad del servicio.
Por su parte, la CRA defiende la actualización como una herramienta para modernizar la gestión de residuos, impulsar el aprovechamiento de materiales reciclables y avanzar en los objetivos de economía circular y Basura Cero.
¿Cuánto pagarían los usuarios en 2027?
Por ahora, no existe una cifra nacional confirmada que permita establecer cuánto aumentaría el recibo de cada hogar. El resultado dependerá de las condiciones de cada municipio, la empresa prestadora y los componentes específicos de la tarifa.
Por eso, la entrada en vigor de la nueva metodología no significa necesariamente que todos los usuarios experimentarán el mismo incremento. Tampoco permite asegurar que el cobro subirá en un porcentaje determinado.
La discusión será relevante para millones de usuarios, pues el servicio de aseo forma parte de los gastos habituales de los hogares colombianos.