Aunque no salió humo blanco de la reunión adelantada este viernes 12 de junio para tratar de llegar a un acuerdo en relación con la administración del Fondo Nacional del Café, que está en manos de la Federación de Cafeteros, tampoco hubo asomo de mayores tensiones.
El encuentro bipartito se produjo entre el gobierno y el gremio de cafeteros, y en él participaron el ministro de Hacienda, Germán Ávila; la ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, y el gerente de la Federación de Cafeteros, Germán Bahamón.
Continuarán el martes
La decisión adoptada, tras un lapso en el que primó la conversación “franca”, como la describió el gerente de la Federación, fue levantar la mesa y continuar el próximo martes 16 de junio, según confirmó Bahamón.
Para esa fecha quedó establecido que la Federación entregará formalmente su propuesta de contrato de administración, luego de analizar el primer borrador y en medio de la polémica suscitada, teniendo en cuenta que el mensaje del gobierno de Gustavo Petro había sido no renovar el vínculo contractual con el gremio por diferencias con dicha administración.
El contrato de administración del Fondo Nacional del Café debe ser renovado antes del 7 de julio. De lo contrario, llegará a su fin o, al menos tendrá un vacío mientras se toman decisiones. Ese lapso es al que no se puede permitir llegar, afirman algunos conocedores del tema, como Óscar Gutiérrez, de Dignidad Cafetera: “si no se suscribe un nuevo contrato o no se prorroga el vigente; mientras se negocia su reemplazo podrían paralizarse actividades fundamentales para la caficultura colombiana que dependen de los recursos del Fondo Nacional del Café. El daño para productores, comercializadores y exportadores sería de enorme gravedad, al igual que para la economía cafetera nacional".
Con los recursos que se guardan en el Fondo Nacional del Café se cubren bienes y servicios que benefician a los caficultores en Colombia. Con esas platas se asegura que todo el café que se produce en el país pueda ser vendido por los productores a un precio base transparente. También se financian otras inversiones, como asistencia técnica o la actividad de Cenicafé, que realiza investigaciones para mejorar la caficultura.
La Federación ha enfatizado en que dichos dineros no son parte del Presupuesto General de la Nación, por cuanto son aportados por los productores del grano, pero como son a título de parafiscales, tienen tratamiento de dineros públicos, por lo tanto, el Gobierno ejerce vigilancia y control sobre su administración.
Las decisiones que se tomarán alrededor del contrato de administración del Fondo Nacional del Café aún son un enigma. Pero en los últimos días se ha suscitado una polémica, acerca de lo que pueda pasar, pues no hay que olvidar que el presidente ha hablado en varias ocasiones de una posible reestructuración de la Federación Nacional de Cafeteros y de cambiar el manejo del Fondo Nacional del Café. En su momento, el mandatario de los colombianos, Gustavo Petro, dijo que la plata de los caficultores se gastaba en burocracia, viajes el máximo mandatario afirmó que el dinero del café estaba en manos de la “burocracia” y que el Estado necesitaba tomar control de esto. En 2025, volvió a insistir de reestructurar su administración.