Ecopetrol recibió una mala noticia en las últimas horas. La agencia calificadora de riesgos Moody’s Ratings disminuyó la calificación de crédito global de la compañía de Ba1 a Ba2, y modificó la perspectiva de estable a negativa.
De acuerdo con Moody’s, la rebaja de la calificación a Ba2 con perspectiva negativa, se explica principalmente por una visión menos favorable sobre el apoyo del Gobierno de Colombia, derivada de una mayor percepción de posibles interferencias gubernamentales y una menor claridad sobre la oportunidad y previsibilidad de los mecanismos de apoyo, en especial los relacionados con el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).
Según la información relevante de la estatal petrolera, en este contexto, Moody’s también presentó consideraciones respecto al gobierno corporativo de Ecopetrol y su influencia en la calificación.
Por otro lado, la calificación individual (BCA) de b1 fue reafirmada considerando el sólido perfil de negocio de Ecopetrol, siendo la principal empresa integrada de petróleo y gas de Colombia, apoyado en la diversificación de sus operaciones, niveles de apalancamiento moderados, una posición de liquidez adecuada y su rol estratégico en el abastecimiento energético del país.
Adicionalmente, Moody’s incorpora un posible mayor riesgo de refinanciamiento asociado a una eventual operación relevante de fusión y adquisición financiada con deuda de corto plazo. Sin embargo, destacó que la compañía cuenta con buenas fuentes de liquidez que respaldan su perfil financiero.
La agencia reafirmó la evaluación de riesgo crediticio base (BCA) o calificación individual en b1, resaltando la fortaleza intrínseca de la compañía.
La decisión de la calificadora se da en momentos críticos para la estatal petrolera. Su presidente, Ricardo Roa, fue imputado por dos hechos: uno, tráfico de influencias en la compra de su apartamento en un exclusivo sector de Bogotá, que presuntamente habría tenido vínculos con contratistas del grupo petrolero. Y el otro, por su papel como gerente de la campaña Petro presidente, que habría superado los topes de financiación.
De hecho, Roa salió de vacaciones y pidió una licencia no remunerada y regresará a su cargo solo hasta el mes de junio.
Ya Standard & Poor’s (S&P) había rebajado la calificación crediticia de la estatal petrolera Ecopetrol, luego de haber rebajado también la calificación crediticia de Colombia, hecho que en su momento desató una nueva polémica sobre el manejo de la economía por parte del Gobierno Petro y de los mensajes que se entregan a los mercados extranjeros.
Toda esta situación se presenta en momentos en que los resultados financieros de la compañía no son los mejores. El año pasado registró una caída de las utilidades de 39,5 %, mientras que solo en el cuarto trimestre de 2025 la contracción registrada fue de 60 %, según el informe reportado.
Las utilidades llegaron a 9 billones de pesos y los ingresos pasaron de 133,3 billones de pesos en 2024, a 119,6 billones de pesos en 2025.