Presto continuará operando sus restaurantes y su planta de producción durante el proceso de liquidación judicial, luego de que la Superintendencia de Sociedades autorizara la continuidad de parte de sus actividades, según informó la empresa este martes 20 de octubre.
La decisión fue adoptada mediante un auto del 19 de octubre y permitirá que la compañía siga funcionando mientras busca un comprador interesado en adquirir el negocio en marcha. La autorización estará vigente hasta 20 días hábiles después de que quede en firme la aprobación de los créditos reconocidos dentro del proceso.
En un comunicado dirigido a acreedores, proveedores, arrendadores y concedentes, la liquidadora de la empresa, Mónica Alexandra Macías Sánchez, explicó que la medida busca mantener los establecimientos abiertos y conservar los puestos de trabajo, mientras se avanza en la búsqueda de una salida para la compañía.
El propósito es vender Presto como una empresa en funcionamiento, en lugar de liquidar sus activos por separado. Según la comunicación, esta alternativa busca generar recursos para pagar las obligaciones pendientes.
¿Qué pasará con los pagos?
La autorización también establece condiciones para el pago de las obligaciones que se generen mientras los restaurantes continúen operando. Los gastos correspondientes a productos, servicios y arrendamientos causados desde el 14 de octubre serán atendidos con los ingresos de la operación y tendrán prioridad como gastos de administración.
Además, los contratos de los establecimientos que sigan abiertos y de las unidades de apoyo necesarias para su funcionamiento se mantendrán vigentes durante el periodo autorizado, siempre que la empresa cumpla oportunamente con los nuevos pagos.
En cambio, las deudas y facturas causadas hasta el 13 de octubre deberán presentarse dentro del proceso de liquidación judicial, siguiendo los plazos y procedimientos establecidos para que sean reconocidas.
La Superintendencia de Sociedades ordenó la liquidación judicial de Franquicias y Concesiones S. A. S. el pasado 13 de octubre, tras dar por terminado su acuerdo de reorganización.
Dos días hábiles después de esa decisión, la liquidadora solicitó autorización para mantener en funcionamiento determinados puntos de venta y sus unidades de apoyo, así como para continuar con la venta de inventarios y efectuar los pagos necesarios para sostener la operación.
Con la autorización, Presto podrá seguir atendiendo a sus clientes mientras se adelantan las gestiones para encontrar un comprador. La continuidad del negocio dependerá del cumplimiento de las condiciones fijadas por la Superintendencia de Sociedades y de la disponibilidad de recursos para cubrir los gastos que genere su funcionamiento.