El magnate estadounidense John Textor llevó a la cima al Botafogo de Brasil en 2024, pero ahora su salida por la puerta de atrás parece inminente, en medio de deudas, pleitos y el interés de nuevos inversores.
Textor compró el Botafogo en 2022 con una inyección de fondos que catapultó al club de Rio de Janeiro a ganar un doblete histórico dos años después: la Copa Libertadores y el Brasileirão.
Sin embargo, el Fogão entró en barrena y actualmente enfrenta una deuda estimada en 2.700 millones de reales (550 millones de dólares), según informes oficiales.
Ya el empresario norteamericano, de 60 años, perdió el control operativo del club por decisión de un tribunal de arbitraje, por cuestionamientos a su gestión.
El flujo de caja “es crítico”, comenta a la AFP la periodista deportiva Fernanda Gondim.
“La propia SAF (Sociedad Anónima de Fútbol, órgano de gestión del club) admitió dificultades para cubrir gastos básicos” y “para pagar la nómina (de marzo), recurrió a un préstamo”, subrayó Gondim, que sigue de cerca el caso.
Las disputas de Textor con sus antiguos socios y varias decisiones judiciales en Brasil dejaron al club en situación incierta.
Tras nombrar un nuevo director, la SAF del Botafogo apuntó el jueves por primera vez contra el dirigente en un comunicado oficial.
“La conducción adoptada” por Textor y la transnacional a través de la cual adquirió al club “reveló absoluto incumplimiento con la estabilidad financiera e institucional” y trajo “un escenario de extrema fragilidad”, indicó el texto.
Textor fue apartado de la dirección de Botafogo el mes pasado, en el marco de un contencioso con la trasnacional Eagle Football Holdings Bidco.
Este holding, con el que Textor controló en su momento el club brasileño, el Olympique de Lyon francés y el Molenbeek belga, está bajo administración judicial por deudas en Inglaterra.
El Crystal Palace inglés también perteneció al grupo, pero fue vendido tras el estallido de la crisis. En su intento por aferrarse al Botafogo, el magnate aseguró haber alcanzado un acuerdo con el fondo de inversión Ares, principal acreedor de Eagle Bidco.
El Botafogo tiene una oferta de la firma de inversión estadounidense GDA Luma que la convertiría en accionista principal, confirmó a la AFP una fuente con conocimiento de las negociaciones, con su nombre bajo reserva.
*Con información de AFP.