SEMANA: ¿Se esperaba esa noticia del incremento de aranceles del 100 % de parte de Ecuador a las importaciones colombianas?
OLIVA DIAZGRANADOS (O. D.): No, absolutamente sorprendente la noticia de los aranceles al 100 %, porque es una medida totalmente desproporcionada que no se fundamenta en ninguno de los principios que deben regir a cualquier norma en los países, que es básicamente tener igualdad, proporcionalidad, equidad, seguridad jurídica, y pues obviamente esta decisión que tomó el presidente Noboa, lejos está de construir un proceso de negociaciones entre Colombia y Ecuador, por el contrario, nos está alejando.
Aranceles al 100 % aniquilan en su totalidad cualquier posibilidad de exportaciones de Colombia a Ecuador.
SEMANA: ¿Por qué tomó Ecuador esta decisión? ¿Cuál es el contexto?
O. D.: El contexto es bien difícil, sobre todo porque es el sector comercial, el empresarial, el empleo de los dos países, el bienestar económico y social, la moneda de cambio de un tema político que se revierte en dos temas fundamentales. Uno, en el descuido que ha tenido Colombia no solamente en el control fronterizo de la frontera sur con Ecuador, realmente lo que vemos en el país es un descuido en general del tema de seguridad, que es lo que ha pedido el gobierno del presidente Daniel Noboa: mejorar las condiciones de seguridad en frontera. Y adicionalmente un factor que ha agravado las circunstancias es que el presidente Petro insiste en pedirle a Ecuador que libere a Jorge Glass, que fue vicepresidente en el régimen de Rafael Correa, y Jorge Glass está condenado por un juez penal ecuatoriano, porque no supo responder por unos recursos que él estaba manejando, que eran destinados para recuperar la zona del terremoto que sucedió en 2016, que afectó de manera muy grave sobre todo la costa ecuatoriana, y esos recursos desaparecieron y por eso el señor Jorge Glass está en la cárcel.
Recordemos que, cuando Jorge Glass estaba refugiado en la Embajada de México en Ecuador, el presidente Noboa se metió con el ejército a la sede de la Embajada de México en Ecuador y sacó al señor Jorge Glass y lo puso donde lo tiene que poner, que es en la cárcel, porque el señor Jorge Glass tiene que responder por la desaparición de esos recursos destinados a la recuperación de la zona del terremoto. Así que mal puede el presidente Petro estar pidiendo en este momento la liberación de Jorge Glass y creo que también estuvo muy mal haberle dado la ciudadanía colombiana cuando el señor ya estaba condenado y estaba pagando una condena por este delito, que es muy grave.
SEMANA: Ayúdenos a entender la dinámica del comercio bilateral entre Colombia y Ecuador, ¿de qué estamos hablando?
O. D.: Estamos hablando de un comercio bilateral de unos 3.000 millones de dólares al año, donde Colombia estaba vendiendo 1.800 millones de dólares y Ecuador vendía entre 1.200 y 1.000 millones, era una balanza comercial entre 2.700 y 3.000 millones de dólares en el año 2024. Y esto se incrementó un poco más por la venta que hizo Colombia de energía a Ecuador cuando el vecino país se quedó sin energía durante tres meses y hubo apagones de 12 a 16 horas diarias.
SEMANA: ¿Qué compone ese comercio?
O. D.: En general es una balanza comercial que se compone en las ventas de Colombia a Ecuador, el 60 % de las ventas son materia prima que Ecuador necesita para poder acabar de desarrollar sus productos y para poder generar también su industria. Básicamente son empaques para plásticos y empaques de cartón, estamos hablando de medicamentos, es muy grave que hoy en día ya Ecuador presenta una escasez de medicamentos; hay que anotar que el 14 % de los medicamentos que se consumen en Ecuador provienen de Colombia, tratamientos para diálisis, insumos hospitalarios vienen de Colombia y pues están escaseando en Ecuador. Además, los textiles colombianos tienen un papel protagónico.
SEMANA: ¿Por qué?
O. D.: Si usted va a un centro comercial en Ecuador, los almacenes grandes en estos centros comerciales son Pat Primo, Seven Seven, Studio F, Gef, todo lo que es del grupo Crystal, estamos hablando de Medipiel, estamos hablando de un grupo importante de empresas textileras en Colombia que tienen sus almacenes, que además invierten en Ecuador en el desarrollo de sus productos.
SEMANA: ¿Qué considera usted que está en riesgo en este momento con la decisión del gobierno del presidente Noboa?
O. D.: Hay dos riesgos fundamentales: uno, en Colombia las empresas que exportaban a Ecuador, la mayoría de ellas, estamos hablando de casi un 80 %, dependían sus ventas entre un 30 y un 50 % del mercado ecuatoriano, estamos hablando de 2.700 empresas que exportaban a Ecuador, donde el 80 % de ellas son mipymes, pequeñas y medianas empresas. Estuve en días pasados, por ejemplo, en Santander con 74 empresarios que vendían sus productos a Ecuador, de ellos entre el 30 y el 50 % de sus ventas dependían de Ecuador, pero son empresarios que son pequeñas y medianas empresas donde ya han despedido a varios empleados. Hoy estábamos hablando también de la situación en el Valle del Cauca y pues obviamente la situación en frontera es bien difícil.
Creo que en frontera ya hoy se han perdido más de 5.000 empleos directos, porque además hay una afectación en el comercio, en todo lo que es la red de empresas y del comercio en el sur del país. El comercio se ha disminuido en un 90 %, almacenes desocupados, un comercio que está totalmente a la deriva, porque obviamente es un comercio tanto en la provincia del Carchi como en Colombia, en Nariño, en Putumayo, que dependía de esta relación y al no haberla pues no hay ninguna posibilidad.
Insisto: aranceles al 100 % terminan aniquilando en su totalidad cualquier posibilidad de que Colombia entre al Ecuador, sobre todo porque hay que tener en cuenta que no solamente son los aranceles, sino a los aranceles hay que agregarles los impuestos adicionales como los IVA a los productos colombianos, con lo cual queda totalmente por fuera de competitividad nuestra industria en Ecuador.
SEMANA: Hace un par de meses, alrededor de la visita del presidente Petro al presidente Trump en Washington, había una esperanza de que hubiera una mediación de la Casa Blanca en las diferencias que existen entre Colombia y Ecuador. ¿Qué pasó?
O. D.: Yo creo que no pasó porque, de alguna manera, el presidente Daniel Noboa se ha sentido muy apoyado por Estados Unidos en el decir de impónganle aranceles a Colombia.
Estoy absolutamente convencida de que se le fue la mano, pero él se siente muy tranquilo porque cree que tiene el respaldo de Estados Unidos. Y yo creo que en este momento el presidente Trump está bien complicado con el tema en Irán para llamarle la atención al presidente Noboa de las relaciones con Colombia.
Además, no hay que esconder el Sol con un dedo: también hay un interés en presionar a Colombia en las elecciones que se nos avecinan.
SEMANA: El presidente Petro, como reacción a la decisión del presidente Noboa, anunció que Colombia se retira de la Comunidad Andina de Naciones, que va a llegar a Mercosur, mientras otros dirigentes gremiales han advertido la poca efectividad que tiene la Comunidad Andina. ¿Este es el fin de la CAN?
O. D.: No. Creo que, por el contrario, seguimos ante dos gobernantes que siguen tomando decisiones absolutamente erradas el uno con el otro.
O sea, aquí estamos mirando a ver quién hace competencia de tomar las peores decisiones entre dos presidentes. La CAN, con todas sus falencias, ha sido un mecanismo muy importante para la integración andina. Así que nuestros países no pueden abandonar la CAN, por el contrario, hay que fortalecerla, porque durante 40 años ha servido para un proceso de integración andina.
Creo que les ha generado más riqueza a nuestros países que pobreza. Ahora, en este momento, muchos creen que es un ente paquidérmico, cierto, que hay que remozarse, que hay que fortalecerlo en relación a la realidad del comercio de hoy en día, y no solamente de los países andinos, sino del comercio mundial. En la misma situación están entidades muy importantes como la OIMC, que también tiene que remozarse para estar al día en los procesos comerciales globales.
Ahora bien, cuando el presidente Petro dice entonces nos vamos para Mercosur, le voy a decir una cosa, eso es falta de un poquito más de conocimiento. Abrir Mercosur es abrir un tema de libre comercio con Brasil, y los empresarios colombianos le tienen más miedo a Brasil que a Estados Unidos. Fuimos capaces de abrir TLC con Estados Unidos, pero con Brasil no, porque realmente abrirlo con Mercosur es abrir totalmente un mercado de libre comercio con Brasil.
Y fíjense que a Argentina y a Chile no les ha ido tan bien con el tema, porque obviamente Brasil sí es un monstruo que termina acaparando todo el mercado. Entonces, si lo que queremos es legislar a favor de China, legislar en favor de ciertos convenios que nos pueden afectar en nuestra productividad, eso es una decisión, pero es muy grave. Lo que tienen que hacer estos países es fortalecer sus sistemas productivos, porque es lo único que genera empleo.
Aquí yo quiero ser muy enfática, lo único que genera riqueza y empleo en los países son las empresas, no los gobiernos. Esto de pensar que el gobierno nos subsidia y vivimos del gobierno..., miren lo que pasó en Venezuela, una pobreza catastrófica. ¿Por qué llegó a eso? Porque destruyó todo su aparato productivo, y en Colombia no lo podemos dejar destruir. Máxime cuando el 92% de las empresas son mipymes, empresas familiares que todos los días salen a trabajar y están desarrollando sus propios negocios.
SEMANA: ¿Cómo se puede solucionar esta crisis? ¿Qué ha pasado con los esfuerzos diplomáticos que se habían venido gestionando en las últimas semanas?
O. D.: Creo que ha habido esfuerzos diplomáticos importantes entre las cancillerías, pero la semana pasada la canciller Gabriela Sommerfield informó que quedaban totalmente canceladas las reuniones con Colombia. Eso quiere decir que se postergan, pero obviamente es muy difícil para los equipos de gobierno hacer cualquier acuerdo, cualquier negociación cuando son los presidentes los que no quieren. Entonces, aquí estamos enfrentados ante la animadversión personal de dos presidentes que no dan órdenes y no dan lineamientos a sus equipos de trabajo para mejorar las condiciones diplomáticas.
Aquí, por el contrario, hay que hacer un llamado de cordura y de sensatez a dos presidentes, al de Colombia y el de Ecuador, para que superen sus problemas personales. Y por encima de la animadversión entre el uno y el otro, está el bienestar económico y social de ambos países. No pueden poner en riesgo los sistemas productivos de Ecuador y de Colombia por su animadversión personal.
SEMANA: ¿Cuál sería el mensaje que les mandaría usted a los gobiernos y particularmente a los presidentes, al presidente Petro y al presidente Noboa?
O. D.: El mensaje que les enviamos es que, por encima de sus animadversiones personales, tienen que entender que ambos son gobernantes de nuestros países, elegidos popularmente por un pueblo que pensó y confió en ellos, en que iba a mejorar la situación económica de los países, no que la iban a empeorar. Es un llamado a la sensatez y a la cordura, a que piensen que gobernar está por encima de sus sentimientos personales. Que gobernar es entender el mayor beneficio común para los dos países, no el detrimento de ambos países porque simplemente no se caen bien.
SEMANA: ¿Ve una solución pronta?
O. D.: El presidente Noboa, desde el 28 de enero en Panamá, nos dijo que esto se arreglaba en agosto cuando hubiera cambio de presidente en Colombia, así que lo está cumpliendo. Hemos hecho varios acercamientos al presidente Noboa y ha dicho que no va a ceder su posición. Y en segundo lugar, es un llamado también a las altas cortes, tanto de Ecuador como del Consejo de Estado en Colombia, entidades que ya tienen unas demandas que se hicieron en el Consejo de Estado, una demanda de nulidad por el Decreto 0170 y en la Corte Constitucional en Ecuador por el decreto de los aranceles, porque en este momento las altas cortes en ambos países tienen la posibilidad de aceptar las medidas cautelares que se pidieron en ambas demandas y suspender estas medidas que han tomado los presidentes.
Y suspender los efectos, para que se vuelva a retomar el comercio. Las altas cortes tienen realmente la opción de impedir estos absurdos cometidos por ambos presidentes.
SEMANA: ¿Colombia podría tomar medidas retaliatorias frente a las importaciones que vienen de Ecuador?
O. D.: Están reunidos en el Ministerio de Comercio, evaluando esta situación y pues no me cabe de pronto ninguna duda de que Colombia pueda tomar una medida mucho más contundente en relación a las exportaciones ecuatorianas (la entrevista se hizo antes de los anuncios del Gobierno colombiano de aumentar los aranceles a productos ecuatorianos al 100 %). Y eso pues obviamente abriría la puerta a un rompimiento de relaciones comerciales. Estamos ante las puertas de un rompimiento diplomático.