En Colombia, las leyes tributarias no son afines al popular dicho que profesa que “muerto el perro, muerta la rabia”. Es decir, las obligaciones tributarias no mueren si de repente usted fallece, no desaparecen automáticamente sino que se transforman y es su familia quien debe cargar con esta nueva responsabilidad.

Anato le envía mensaje al nuevo Gobierno, proponiendo una agenda prioritaria del sector turismo para los primeros 100 días

Luego de que un contribuyente fallece, sus bienes pasan a denominarse ahora como una sucesión líquida, lo que significa que el fallecido puede estar obligado a presentar la declaración ante la Dian.

Durante ese período, la sucesión mantiene obligaciones como presentar la declaración de renta y asumir posibles sanciones o multas en caso de incumplimiento. Foto: ADOBE STORE / GETTY IMAGES

Esta figura empieza a existir desde la fecha del fallecimiento y hasta que un juez sea quien liquide o asigne los bienes a los herederos de forma oficial, momento en el que los herederos son los que pasan a tributar sobre los nuevos bienes que llegan a su resorte.

Durante el tiempo en el que se realiza la transmisión de los bienes, es importante que sepa que la sucesión líquida mantiene las correspondientes obligaciones tributarias, que incluyen la presentación de la declaración de renta, asumiendo además los castigos y las multas en caso de que no la presente.

A pocas horas de dejar el Gobierno, Petro declaró el 42 % del territorio colombiano como reserva intocable para minería y petróleo

¿Quién debe presentarla?

La normativa expuesta por la Dian precisa que la declaración de una persona fallecida debe ser presentada por la persona encargada de ejecutar el testamento, que para la ley es denominado como Albacea.

La declaración debe ser presentada por el albacea designado en el testamento o, si no existe, por quien administre los bienes de la sucesión y esté inscrito en el RUT. Foto: Getty Images (jtinjaca) / Cortesía Alcaldía de Manizales / Montaje: Semana

Si no existe un representante, la obligación debe cumplirla la persona que administre los bienes de la sucesión, que puede ser un heredero o curador autorizado y que esté inscrito en en RUT.

¿Cuáles son las razones que lo obligan a declarar?

Tenga en cuenta, que igual que con cualquier contribuyente, deberá presentar la declaración si los bienes de la sucesión líquida superan los topes definidos para el año gravable en cuestión.

Entre estos topes se encuentran límites de patrimonio, ingresos, consumos o consignaciones bancarias definidos para ese período.

La obligación de declarar surge cuando la sucesión líquida supera los topes de patrimonio, ingresos, consumos o consignaciones bancarias definidos para el año gravable correspondiente. Foto: Firma Crowe Co