El Gobierno de Gustavo Petro tomó la decisión a finales del 2025 de aumentar el salario mínimo un 23,7%, lo que permitió que se incrementara hasta los $2.000.000. Aunque muchos trabajadores vieron este incremento con buenos ojos, lo cierto es que este rubro va atado a otros incrementos, por lo que logró afectar a empresas y también a copropiedades o conjuntos residenciales.
Este tema ha sido de amplia discusión entre las asambleas de copropietarios. Esto debido a que el incremento del mínimo hace que, a su vez, se incremente el salario de empleados comunes en conjuntos, como celadores, personal de limpieza y de oficios varios.
Esto a su vez impactaría a los copropietarios que, tras el aumento, deben pagar más dinero por su cuota administradora para poder cubrir este déficit.
La situación incluso ha hecho considerar a los conjuntos otras alternativas para la contratación, por ejemplo, de personal de vigilancia, que son unos de los fundamentales en estas copropiedades y que normalmente son mayoritarios en el tema de número de trabajadores.
Es importante tener en cuenta que el personal de vigilancia representa cerca del 60% al 80% del presupuesto total de un edificio. Con el mínimo, el costo pasó de $14,9 millones por celador al año a un costo de $19,6 millones por celador al año.
La situación ha puesto cada vez más a evaluar la imposición de videoporteros virtuales, sistemas de cámaras inteligentes y porterías virtuales, que son sistemas que garantizan cierta seguridad a un menor costo. Sin embargo, esta propuesta causa incertidumbre en un gremio con más de 300.000 miembros.
Es importante tener en cuenta que un solo sistema de vigilancia en cámaras puede costar $1.500.000. Aunque un sistema más complejo y con mayor seguridad puede tener un costo de entre $5.000.000 y $7.000.000 mensuales. Sin embargo, la tarifa mínima legal para un cuerpo de vigilancia mensual, es decir, de varios celadores al mes, puede ser de un promedio de $7.000.000.