Tal y como se acostumbra cada año, miles de contribuyentes se alistan para el proceso de declaración de renta, que es un trámite que se presenta ante la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, en donde se reportan ingresos, gastos, deudas y patrimonio del contribuyente, basado en el año fiscal anterior.
Sirve para que el Estado verifique su situación financiera y determine si debe pagar el impuesto de renta. Es importante que sepa que declarar no siempre significa pagar.
Cada año se hacen distintos ajustes, tanto en las fechas como en los topes definidos para la declaración. Estos topes son los que detallan quiénes sí y quiénes no deben declarar renta. Aquí le contamos cuáles son los nuevos topes o requisitos para tener la obligatoriedad de declarar.
- Contar con un patrimonio bruto superior a 4.500 UVT al cierre de 2025, es decir, más de $224.096.000.
- Registrar ingresos brutos iguales o superiores a 1.400 UVT durante 2025, equivalentes a $69.719.000.
- Haber efectuado consumos con tarjetas de crédito por un valor superior a 1.400 UVT ($69.719.000) en el transcurso del año.
- Acumular compras y otros consumos que excedan las 1.400 UVT, correspondientes a $69.719.000.
- Haber sido responsables del impuesto sobre las ventas (IVA) con corte al 31 de diciembre de 2025.
- Haber realizado consignaciones bancarias, depósitos o inversiones financieras por encima de las 1.400 UVT, es decir, más de $69.719.000.
La entidad precisó, además, que para el año gravable 2025 la Unidad de Valor Tributario (UVT) fue fijada en $49.799, cifra que sirve como base para determinar estos topes.
Es importante tener en cuenta que la presentación y fijación de las fechas para presentar la declaración se hace de manera cedular. Es decir, se define a partir de los dos últimos dígitos de la cédula.
La Dian aseguró que es importante verificar con anticipación la información financiera y la documentación necesaria para surtir este proceso con éxito y sin dolores de cabeza.