Hace unas horas, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), presentó el informe de mercado laboral, que demostró un deterioro en la cifra de desempleo, pasando de un 8,6 % a un 9,4 % diferencia notoria con respecto al mismo mes del año pasado.
Esto dejó una serie de preguntas sobre los colombianos, tras el preocupante aumento de la cifra. SEMANA habló con José Ignacio López, presidente de ANIF, quien hizo un análisis sobre la cifra y cuáles son las razones detrás de la baja.
SEMANA: El desempleo pasó de un 8,6 % a un 9,4 % y se destruyeron 126.000 puestos de trabajo en un año. ¿Qué está explicando principalmente este deterioro del mercado laboral y qué tan preocupante es para la economía colombiana?
José Ignacio López: Hemos observado en lo corrido del año (enero-agosto) la menor tasa de desocupación desde inicios del siglo XXI: 8,9 %. Luego de observar por 23 meses consecutivos reducciones anuales en este indicador, el resultado de agosto parece cambiar la tendencia. El deterioro del indicador obedece principalmente a una menor ocupación en las ramas de: industria, actividades artísticas y del sector agropecuario.
Desde ANIF hemos mencionado en varios escenarios la necesidad de impulsar el dinamismo de la actividad económica en el sector agropecuario e industrial. Si bien estos son los primeros resultados que cambian la tendencia, hay que prestar atención a la evolución del mercado de trabajo en lo que resta del año para saber si se materializarán de manera permanente los impactos registrados en agosto.
S: la industria manufacturera perdió cerca de 240.000 empleos, mientras sectores como comercio, administración pública, educación y salud generaron puestos. ¿Qué revela este cambio sobre el tipo de crecimiento que está teniendo Colombia y sobre la capacidad del sector privado para generar empleo?
J.I.L: No es ajeno que en Colombia recientemente la actividad económica ha estado impulsada por el sector terciario, motivado por el buen dinamismo del consumo de los hogares. Con el fin de suplir con la demanda privada, la actividad comercial se ha visto en la necesidad de incrementar el personal ocupado, sobre todo porque consiste en una actividad intensiva en mano de obra.
Si bien los resultados de la industria muestran una pérdida importante de ocupaciones, el sector privado en las actividades de transporte y contribuye a contrarrestar la caída en la ocupación.
S: La tasa de ocupación cayó de un 58,4 % a un 57,4 % y, al mismo tiempo, aumentó en unos 500.000 la población que está por fuera del mercado laboral. ¿Debemos interpretar esto como un problema adicional al aumento del desempleo? ¿Qué puede estar detrás de que más personas estén saliendo del mercado laboral?
J.I.L: En el mes de agosto, la mayor proporción de las personas fuera de la fuerza de trabajo fueron hombres y mujeres con edades de 55 años o más, lo que permite concluir que la salida de capital humano se explica principalmente por la mayor probabilidad del cumplimiento de criterios de jubilación, como la edad.
Sin embargo, es importante mencionar que la salida de trabajadores de la fuerza de trabajo amortiguó el incremento en la tasa de desocupación: en caso de que la participación hubiera permanecido igual o incluso aumentara (es decir que la población fuera de la fuerza de trabajo se mantuviera igual o disminuyera), la tasa de desocupación posiblemente hubiera sido mayor a 9,4 %.
S: En las 13 principales ciudades el desempleo llegó al 9,1 %, frente al 7,8 % de un año atrás. ¿Qué factores están golpeando particularmente al empleo urbano y qué riesgos representa esto para ciudades como Bogotá, Medellín y Cali?
Para el caso de Bogotá se observan caídas anuales importantes en la ocupación, especialmente en la actividad agrícola (-63,4%), actividades inmobiliarias (-17,0) e industrias manufactureras (-12,4%).
En cuanto a Medellín, la menor ocupación ocurrió en actividades inmobiliarias (-27,35) e industria (-12,3%). Para Cali, disminuyó la ocupación en la actividad de servicios públicos (-49,9%), información y comunicaciones (-8,4%) e industria manufacturera (-5,7%). Lo anterior resalta que la contracción de la manufactura observada a nivel nacional impactó particularmente a algunas ciudades principales.
S: Con este panorama, ¿qué debería cambiar en la política económica y laboral del Gobierno para recuperar la generación de empleo formal y evitar que el desempleo siga aumentando en los próximos meses?
Sin duda, una de las principales limitaciones en la creación de ocupaciones es el bajo crecimiento económico. La economía colombiana pasó de crecimientos por encima del 3 % a ubicarse en un 2,6 % en los primeros siete meses de 2026. Eso limita la capacidad del aparato productivo de crear nuevos puestos de trabajo. Sin duda, el gobierno tiene el reto de promover una agenda procrecimiento que incentive la inversión. El manejo de las finanzas públicas es central para este propósito y en ese frente hemos visto que el gobierno avanza en la dirección correcta.