SEMANA: En el contexto minero, lo que más predomina es el reclamo de las comunidades a las empresas. Las tildan de contaminantes, de que no le dan la mano a las comunidades. ¿Qué hacen ustedes para lograr quedar en primer lugar en el ranking como la de mejor reputación?

José Miguel Linares. Son varios factores. Primero, un gran interés en que lo que hagamos se realice de la mano de las comunidades y las autoridades. Es algo que hacemos desde hace 40 años.

Buscamos la excelencia técnica, no solo en la parte minera, sino en la recuperación medioambiental, y lo hacemos de la mano con una adecuada comunicación con la comunidad.

SEMANA: ¿Cómo capotean la situación cuando las comunidades reclaman, a veces hasta por obras que son responsabilidad del Estado?.

José Miguel Linares, presidente de Drummond, en el Congreso de Minería de la ACM Foto: ACM-Cortesía

J.M.L.: Gozamos hoy de una comunidad madura en lo minero, porque ya lo han vivido durante muchos años. Ellos entienden lo que hace la compañía y la manera en la que lo realiza. Lo que más piden en los reclamos es empleo. En los PQR, más del 90 % son solicitudes de empleo.

SEMANA: ¿Cómo responden a esa situación?

J.M.L.: Tenemos un programa de entrenamiento para las personas oriundas de la región, que abrimos todos los años. Con ese programa buscamos vincular a las personas de la región en lo laboral, de forma equitativa, en los 5 municipios mineros donde operamos: Agustín Codazzi; Becerril; Chiriguaná; El Paso y La Jagua de Ibirico.

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Además, venimos haciendo un trabajo intenso en otras formas productivas importantes para la región, no necesariamente relacionadas con la minería. Y a través de nuestros programas de responsabilidad social, trabajamos con ellos, impulsando emprendimientos.

Drummond Foto: Daniel Reina

Por ejemplo, tenemos una especie de bancos de emprendimiento que apoyamos y eso le da más oportunidad a la región, que tiene vocación agrícola, por lo que estamos buscando que muchos de esos productos los compremos nosotros. Al mismo tiempo, encontrarle canales de comercialización para que el día que no esté Drummond ya estén consolidados y puedan seguir funcionando con o sin minería en la región.

SEMANA: ¿Cómo ve el panorama energético de Colombia de cara al fenómeno de El Niño?

J.M.L.: Lo veo preocupante. Lo que se prevé es que puede haber apagones. De hecho, ya se están dando y aún hay muchos que no son conscientes de que ya están sucediendo. Que ya hay pueblos de la región Caribe en los que están racionalizando energía en horas del día.

Estamos dispuestos a poner nuestro apoyo para que no suceda un apagón mayor. Esperamos que de nuevo el carbón le dé la mano al país en esta coyuntura.

¿Entre el apagón y la intervención? Foto: guillermo torres-semana

SEMANA: ¿Cómo convencer de que la industria extractiva no está causando el efecto ambiental del que muchos hablan y otros temen?

J.M.L.: Como toda actividad humana, hemos pensado que si no se utiliza carbón, va a haber emisiones de CO₂, pero el principal emisor de esa sustancia en el mundo no es el carbón, son otras actividades.

Además, hay que tener presente que en el mundo se viene trabajando en plantas de generación de energía con base en carbón, que son mucho más modernas, que han reducido las emisiones de CO₂. No en vano, el aporte de CO₂ de Colombia en el mundo es mínimo.

Otro punto que tenemos que poner en la balanza es cuánto carbón le está poniendo Colombia al mundo para generación de energía versus el total de energía que se genera en el mundo. A nivel global se consumen alrededor de 800 millones de toneladas de carbón al año. Colombia produce y exporta 56 millones.

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Definitivamente, es más grande el efecto de que Colombia deje de producir y exportar ese carbón frente al efecto que eso pueda tener en la reducción de emisiones. El impacto sería muy grande en empleo, regalías, impuestos y dinamización de la economía.

SEMANA: ¿Cómo fue para ustedes la experiencia de seguir la operación minera en un gobierno que, en general, no era amigo de la industria extractiva?

J.M.L.: Resalto la fuerza de la institucionalidad colombiana. Hubo normas que frenaron las Cortes, otras no las dejó pasar el Congreso. Desafortunadamente, también se dieron otras que sí pasaron y hoy las tenemos, como esa sobretasa en el impuesto de renta o los aumentos en las autorretenciones. Otras medidas no solo impactaron la minería, sino a industrias distintas, como la que pasó el impuesto a los dividendos del 8 al 20 por ciento. En suma, la tasa combinada de renta más dividendos es del 47 %.

SEMANA. ¿Restaron utilidades por ello? ¿Cuál fue el efecto real?

J.M.L.: Estamos fuera de los que son competitivos en el contexto internacional.

Drummond es una compañía que ya tiene una fuerte inversión en Colombia. Estamos aquí, seguimos operando, estuvimos resistiendo esos embates. Hubo inversiones en el mundo que no llegaron a Colombia.

Inversión extranjera directa Foto: Suministrada / API

SEMANA. ¿Cuál es la cifra de inversión y tienen expectativa de aumentarla ahora que hay otro mensaje con la política pública hacia la minería?

J.M.L.: En este momento no tengo una cifra para dar sobre nuevas inversiones. Sin embargo, puedo decir que traemos miles de millones de dólares para mantener la operación.

Estamos haciendo reposición de equipos, invirtiendo en ampliar las áreas mineras en las que vamos trabajando y avanzando.

SEMANA: ¿Planean abrir nuevas minas?

J.M.L.: No tenemos plan de abrir nuevas minas, pero sí un plan importante para volver otra vez a subir exportaciones, que cayeron el año pasado a 25 millones de toneladas. Esperamos volver este año a los 29 o 30 millones de toneladas.