Millones de colombianos están presentando este año la declaración de renta correspondiente al año gravable 2025, pero uno de los errores más comunes puede hacer que una persona termine pagando más impuesto del que realmente le corresponde.
Se trata de aceptar sin revisar la declaración sugerida por la DIAN. Aunque esta herramienta facilita el proceso y utiliza información reportada por terceros, la propia entidad advierte que no incorpora automáticamente todos los costos, deducciones, rentas exentas y beneficios tributarios a los que podría tener derecho el contribuyente.
Esto significa que una persona puede recibir una declaración prácticamente diligenciada y asumir que los datos están completos, cuando en realidad puede faltar información que permita disminuir legalmente la base sobre la cual se calcula el impuesto.
Estas son las deducciones que puede estar dejando por fuera
La declaración sugerida no calcula ni incluye automáticamente varias deducciones imputables, entre ellas intereses de vivienda, determinados pagos por salud, deducciones por dependientes económicos, el gravamen a los movimientos financieros (4 x 1.000), préstamos educativos con el ICETEX y otros conceptos que pueden resultar aplicables según la situación de cada contribuyente.
Por esta razón, uno de los principales errores consiste en limitarse a revisar los ingresos que aparecen en el documento y pasar por alto los gastos, deducciones y beneficios que pueden ser reconocidos fiscalmente.
La declaración sugerida no reemplaza la responsabilidad del contribuyente de verificar y completar la información. La DIAN señala expresamente que, como regla general, no se sugieren costos y deducciones procedentes ni compensaciones por pérdidas fiscales de años anteriores; estos deben ser diligenciados directamente por el contribuyente cuando correspondan y cumplan los requisitos legales.
Una de las situaciones que puede generar un mayor pago de impuesto ocurre cuando una persona tiene un crédito de vivienda y cuenta con intereses que pueden ser objeto de tratamiento tributario, pero esa información no aparece incorporada en la declaración sugerida.
Si el contribuyente simplemente acepta los datos que aparecen precargados y presenta el formulario sin verificar sus documentos, podría terminar liquidando un impuesto superior al que correspondería después de aplicar las deducciones procedentes.
Lo mismo puede ocurrir con otros conceptos como los dependientes económicos, determinados pagos de salud o el gravamen a los movimientos financieros, siempre que se cumplan las condiciones establecidas por la legislación tributaria.
El hecho de haber realizado un pago durante 2025 no significa automáticamente que pueda restarse de los ingresos para reducir el impuesto.
Los costos y deducciones deben cumplir los requisitos establecidos en la legislación tributaria y contar con los soportes correspondientes. La DIAN señala que el reconocimiento fiscal de estos conceptos está sujeto, entre otros aspectos, a requisitos sustanciales y formales.
Por eso, guardar facturas, certificados bancarios, documentos de créditos, soportes de pagos y demás documentos relacionados con la situación económica del contribuyente resulta fundamental al momento de preparar la declaración.
También hay que revisar los ingresos
El error puede producirse en sentido contrario. No solo se trata de verificar qué deducciones hacen falta, sino también de comprobar que los ingresos, patrimonio y movimientos financieros reportados sean correctos.
Para la declaración correspondiente a 2025, una persona natural residente debe declarar, entre otros casos, si tuvo ingresos brutos iguales o superiores a 69.719.000 de pesos, patrimonio bruto superior a 224.096.000 de pesos, consumos con tarjeta de crédito superiores a 69.719.000 de pesos, compras y consumos superiores a ese monto o consignaciones, depósitos o inversiones financieras superiores a 69.719.000 de pesos.
Estos valores corresponden a los topes calculados con la UVT de 2025, fijada en 49.799 pesos.
Por eso, revisar únicamente el certificado laboral o los ingresos provenientes del salario tampoco es suficiente. El contribuyente debe verificar toda su información económica correspondiente al año gravable 2025.