El pasado 31 de mayo, Abelardo de la Espriella, el candidato de la derecha, venció, con el 43,7 % de los votos, a Iván Cepeda, representante de la izquierda y figura del Pacto Histórico, que obtuvo un poco más del 40 %, en la primera vuelta presidencial en el proceso que elegirá al sucesor de Gustavo Petro.
Después de estos resultados, los candidatos volverán a encontrarse en la disputa electoral el próximo domingo 21 de junio, en el marco de la segunda vuelta presidencial.
Mientras, las tensiones se generaron cuando el presidente Petro no reconoció los resultados del preconteo, al igual que Iván Cepeda y su fórmula vicepresidencial Aida Quincué, sin tener pruebas de sus denuncias, como lo reconoció el mismo Cepeda, los ojos de los mercados y los inversionistas se enfocaban en otras variables.
Una de las más importantes es el comportamiento del dólar, que es el termómetro de la actualidad y ‘mide’ la reacción a los hechos políticos y sociales del país.
Tras el triunfo de De la Espriella, el dólar en Colombia este lunes cerró la jornada $ 135 por debajo del cierre previo. Durante la sesión, el peso colombiano mostró un comportamiento bajista. En ese contexto, el tipo de cambio alcanzó un máximo que coincidió con la apertura en $ 3.603,20, registró un mínimo de $ 3.550 y finalmente cerró en $ 3.554,50.
A nivel internacional, el índice DXY –que mide el valor del dólar estadounidense frente a una canasta de seis de las monedas más importantes del mundo y es referente para evaluar si esa divisa se está fortaleciendo o debilitando– aumentó a 99,19 (+0,29 %) tras los ataques recíprocos entre Estados Unidos e Irán durante el fin de semana. Este escenario elevó los precios del crudo y deterioró las perspectivas de inflación, con lo cual la probabilidad descontada por el mercado de que la Fed aumente sus tasas de interés en enero de 2027 aumentó a 40,8 %, señala un informe de Bancolombia.
“En el ámbito local, los mercados reaccionaron positivamente tras los resultados de la primera vuelta electoral. En este contexto, el mercado bursátil del país registró un aumento del 4,5 %, mientras que las acciones de la petrolera estatal Ecopetrol subieron cerca de un 10 %”, agregó el análisis.
Esto responde a lo que se conoce como el ‘trade electoral’: una estrategia de inversión financiera que busca anticipar los resultados de unas elecciones, con base en los perfiles y propuestas de los candidatos, y cómo impactarán la economía y a los precios de los activos.
Es decir, los inversionistas compran o venden acciones con base en las probabilidades de victoria de un candidato específico para capturar ganancias en el proceso electoral o después de él. “Los inversionistas apostándole a que en el futuro un nuevo gobierno cambie la tendencia y con ello van a capitalizar la inversión que hicieron antes de elecciones”, señaló un analista.
En este escenario, ¿qué vendrá en el comportamiento del dólar para el futuro, en medio del debate electoral?
Para mirar hacia adelante, vale la pena repasar qué pasó con la divisa en mayo. De acuerdo con un análisis de Bancolombia, durante mayo, el peso colombiano se depreció 1,5 % mensual y cerró en $ 3.689,50. Este desempeño estuvo en línea con la caída del precio del crudo y la incertidumbre tanto global como local.
Durante el mes, la tasa de cambio fluctuó entre $ 3.613 y $ 3.820, “lo que dio cuenta de una elevada volatilidad”, estimada en 51 pesos intradía promedio.
“La volatilidad fue notoria en el mes previo a las elecciones presidenciales, periodo en el cual las encuestas marcaron el sentimiento del mercado. Además, las compras de dólares por parte del Gobierno ejercieron presiones alcistas en algunas jornadas, mientras que, en otras, la oferta de divisas del off-shore generó presiones a la baja”, señala el informe.
Agrega que la suspensión de la norma por parte del Consejo de Estado, que obligaba la presencia del Ministerio de Hacienda en la junta del Banco de la República, envió una señal positiva sobre la independencia del banco central.
Según Bancolombia, las encuestas del mes previo a las elecciones añadieron volatilidad al mercado cambiario. Un cálculo ponderado de las encuestas mostró una intención de voto del 38 % para Iván Cepeda en primera vuelta, seguido por Abelardo de La Espriella (29,6 %) y Paloma Valencia (16,3 %). Para la segunda vuelta, varias encuestas señalan un empate técnico entre Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella.
“El mercado reaccionó a las encuestas presidenciales. Un mayor apoyo a los candidatos del espectro político de derecha favoreció la corrección del peso colombiano en algunas jornadas. Las elecciones del 31 de mayo definieron como candidatos para la segunda vuelta a Abelardo de la Espriella y a Iván Cepeda. La incertidumbre seguirá elevada en la antesala de la segunda vuelta del 21 de junio”, dice Bancolombia.
¿Qué esperar en las próximas semanas en medio de las tensiones electorales? Bancolombia anticipa que el precio del dólar en Colombia se ubicará entre $ 3.500 y $ 4.000 durante junio, en un contexto de elevada incertidumbre local. “En las jornadas posteriores a la primera vuelta, los mercados reaccionarán de forma optimista, en la medida en que los resultados incrementaron la probabilidad de victoria de un candidato de derecha. No obstante, la incertidumbre se mantiene en niveles elevados”, explica el informe.
Y agrega: “Un cambio de gobierno podría ampliar la corrección del peso colombiano, con un rango entre $ 3.500 y $ 3.650. Por el contrario, la victoria de un candidato que represente la continuidad de la ideología del gobierno actual podría llevar la tasa de cambio a un rango entre $ 3.800 y $ 4.000”.
Finalmente, afirma que persisten riesgos al alza asociados con el deterioro de las finanzas públicas y el aumento de la prima de riesgo. Pero también hay riesgos a la baja vinculados al carry trade –una estrategia de inversión en la que un inversor se endeuda en una moneda con una tasa de interés baja para invertir en activos denominados en una moneda con una tasa de interés más alta– ante la posibilidad de que el Banco de la República retome los incrementos de la tasa de interés en la reunión de junio.