La Contraloría General de la República lanzó una nueva advertencia en la mañana de este 2 de julio, asegurando que hay una grave situación de las finanzas públicas del país, tras las fuertes presiones fiscales que ponen en riesgo la sostenibilidad del Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2026.
El organismo detalló que más de la mitad del presupuesto aún no tiene financiación, pues el PGN asciende a $555,72 billones, pero al 16 de junio solo se habían obtenido $ 252,68 billones en ingresos. Esto significa que el faltante por financiar es de unos $ 303 billones, equivalentes al 54,5% del presupuesto, que es un reto clave para el Gobierno.
De otro lado, indican que el recaudo de impuestos está por debajo de lo esperado. Esto dado que el Ministerio de Hacienda reconoció hace algunos días que no alcanzará la meta inicial de recaudo tributario. Esto dado que la meta inicial era de $ 321 billones y la nueva meta es de $ 294 billones. Pese a ello, el recaudo hasta el 16 de junio fue de $ 138 billones.
Otra situación preocupante que describe la entidad es que el Gobierno está recurriendo más a la deuda y que se está utilizando rápidamente el cupo de endeudamiento. Esto dado que en junio ya se había comprometido el 76% del cupo de endeudamiento a largo plazo, que equivale a unos $64,79 billones, frente a unos $47,28 billones comprometidos en el mismo periodo de la vigencia anterior.
La Contraloría detalla que en caso de que no ingresen más recursos, habría que recortar gastos, pues al reducirse las expectativas de recaudo, el Gobierno tendría que buscar nuevas fuentes de ingresos o disminuir el gasto público para que se pueda mantener el equilibrio fiscal.
Mencionan que existe una baja ejecución en dos sectores. De un lado, Transporte a la fecha de corte solo había ejecutado apenas un 10,8% de los recursos. De otro lado, Salud registraba una ejecución del 9,48%.
“El ente de control evidenció que, con corte a mayo de 2026, permanece pendiente de pago el 48 % de las reservas presupuestales de inversión y el 38 % de las reservas presupuestales de funcionamiento constituidas en 2025. Esta situación continúa ejerciendo presión sobre la disponibilidad de caja de la vigencia actual”, detalló la Contraloría en su documento.
Finalmente, el organismo indicó que el cambio y la maniobra tendrá que ser adelantada por el próximo Gobierno pues los planes para garantizar la sostenibilidad deben iniciar en 2027.
Anif asegura que el nuevo Gobierno De La Espriella recibe una bomba de tiempo
De acuerdo con el centro de estudios Anif, el Gobierno entrante recibe una bomba de tiempo fiscal, por lo que debe actuar con celeridad para lograr estabilizar las finanzas públicas antes de que vea graves efectos.
Entre las actuaciones que deberá llevar a cabo está la de establecer consensos con los distintos actores económicos y políticos para poder llevar a cabo los ajustes fiscales necesarios que propendan por un saneamiento de las finanzas públicas, si es esta una de sus prioridades.
En pocas palabras, Anif detalla que el próximo Gobierno tendrá poco margen de maniobra, por lo que deberá decidir entre aplicar un ajuste fiscal desde el inicio de su mandato, con posibles costos políticos y económicos o aplazar esas decisiones, con el riesgo de que el problema fiscal se agrave y el país enfrente mayores costos de endeudamiento.