De acuerdo con el más reciente informe Commodity Markets Outlook del Banco Mundial, los precios globales de los productos básicos aumentarán un 23 % en 2026. Con esta alza, el costo de las materias primas alcanzará su segundo nivel más alto desde 2013.
La organización señala que este incremento se explica por la concentración simultánea de tres grandes conmociones internacionales: la escalada de conflictos bélicos en Oriente Medio, las interrupciones en el comercio por la guerra entre Rusia y Ucrania, y un fenómeno de El Niño inusualmente fuerte.
Un salto del 23 % en las materias primas genera una presión inmediata sobre el costo de vida diario. Esto significa que los productos importados, las tarifas de los servicios públicos y los alimentos de la canasta básica familiar serán más caros hacia el cierre de 2026.
¿Cuánto subirán los precios de la energía?
El aumento proyectado por el Banco Mundial para el rubro energético es del 32 % este año, en un escenario en el cual se estima que el precio del petróleo Brent alcanzará un promedio de US$ 91 por barril (frente a los US$ 69 de 2025).
A esto se suma una caída estimada del 5,2 % en la oferta mundial de crudo (5,5 millones de barriles diarios), la mayor reducción en más de cuatro décadas sin contar el periodo de pandemia. La falta de refinación apretará con fuerza los combustibles procesados como el diésel, mientras que el gas natural en Europa se encarecerá casi un 60 %.
Con esta subida, los sectores más afectados serán el transporte de carga y el transporte público. En un efecto cascada, cualquier producto o alimento que requiera ser transportado a las ciudades llegará a un precio más elevado al consumidor final.
¿Cuánto subirán los precios de los alimentos?
El Banco Mundial estima que los alimentos básicos subirán un 10 % en 2026 y un 7 % adicional en 2027, lo que representa un incremento acumulado del 18 %.
Por categorías, los cereales y granos registrarán un alza del 14 % (liderados por el trigo con un +28 %, el arroz con un +10 % y el maíz con un +10 %), los aceites comestibles aumentarán un 17 % (con el aceite de soya subiendo un 39 % y el de palma un 14 %) y los fertilizantes subirán un 14 %.
Estas alzas se explican por un fenómeno de El Niño que tiene un 83 % de probabilidad de ser el más fuerte registrado desde 1950. Las sequías y fluctuaciones climáticas golpearán cosechas estratégicas.
De esta forma, productos indispensables como el pan, la harina, el arroz, los aceites de cocina y la carne de res serán directamente más costosos debido al mayor precio de los insumos agrícolas y alimentos para animales.
¿Cómo afectará esto al bolsillo?
Además de que comprar alimentos, tanquear el vehículo o pagar la luz costará más, endeudarse también será más caro.
El choque energético ha reavivado las presiones inflacionarias a nivel global. Como respuesta, los principales bancos centrales mantendrán o elevarán sus tasas de interés, encareciendo los créditos de consumo, las tarjetas de crédito y los préstamos de vivienda.
A esto se suma un aumento del 25 % en el precio de los metales industriales (como el cobre y el aluminio), encareciendo la tecnología, la construcción y los vehículos.
Para completar el panorama, el Banco Mundial advierte que, si los conflictos se agravan o el clima golpea con mayor dureza, en un escenario adverso el petróleo podría saltar a US$ 105 por barril y los alimentos subirían un 12 % adicional, superando incluso los récords de la crisis de 2022.